viernes, 26 de diciembre de 2008

El juez Calatayud


Entre los héroes de la España contemporánea se halla Emilio Calatayud, un humilde juez de menores. Entre sus sentencias se hallan una especie de condena a aprender a leer y escribir para un raterillo. Otro chico que había cogido una motocicleta sin carné fue condenado a dibujar un tebeo sobre su estancia en los tribunales de menores, que ahora se usa como material didáctico. El chaval fue condenado a esta pena tan leve porque estaba bien integrado en su centro docente y era su primera falta.


Como educar a un delincuente.



  • Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.


  • No se preocupe por su educación ética y espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que elija libremente.


  • Cuando diga tacos ríase. Eso le animará a hacer cosas aún más graciosas.


  • No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpa.


  • Recoja todo lo que deja por ahí tirado: libros, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a descargar la responsabilidad sobre los demás.


  • Déjele leer todo lo que quiera. Lave sus platos, pero no le importe la basura que pueda llegar a su mente.


  • Riña a menudo con su pareja delante de él- ella; a su hijo no le dolerá tanto cuando la familia se rompa.


  • Déle todo el dinero que le pida, no vaya a creer que para tenerlo es necesario trabajar.ç


  • Satisfaga todos sus caprichos. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.


  • Póngase de parte de su hijo en todos los conflictos con los vecinos y los profesores. Déjéle pensar que tienen prejuicios contra él- ella y sólo quieren fastidiarle.

EMILIO CALATAYUD, juez de menores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario