domingo, 21 de junio de 2009

Tráfico de animales


Las empleadas de la limpieza de aquel aeropuerto no se lo creían. Echaron una segunda mirada a los zapatos de ese hombre tan bien vestido. Lo cierto es que estaban sucios de excrementos de aves. El tipo iba dejando como recuerdo de su paso un rastro de plumas de colores. Avisados los agentes de aduanas, detuvieron al tipo y al levantarle las perneras de los pantalones hallaron... varias aves canoras tropicales de vistosos colores sujetas a las pantorrillas por elásticos.

El tráfico de animales consiste en trasladar animales exóticos, en ocasiones, no suceptibles de domesticación, desde su hábitat hasta los hogares de los hombres civilizados, donde quizá no tienen todo lo que precisan.

Algunas personas tienen monos en sus casas. Lo cierto es que estos animales son muy agresivos, sobre todo a partir del segundo año de vida. Peor es el caso de los felinos. En una película se mostraba un tigre, presunta propiedad del boxeador Mike Tyson. Los tigres son más pesados que nosotros. Son multitud los incidentes entre tigres en condiciones de cautividad y humanos, con consecuencias letales para los humanos.

Los felinos de los circos son los más perjudicados. Imáginese lo que es estar encerrado en una habitación pequeña de la que solo se sale para actuar delante del público quince minutos diarios.

Algunas personas creen que tener un animal en vías de extinción en su casa ayuda a preservar la especie. Es una fantasía. Esos animales necesitan reproducirse y aprender unas habilidades que no aprenden, junto porque el propietario está allí para subsanarla. Los animales cautivos no saben sociabilizarse, olvidan dónde y cómo conseguir comida, y no saben, al cabo de cierto, tiempo, vivir en libertad.

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