domingo, 28 de marzo de 2010

Los csangós


Los csangós están formados por tres comunidades individuales diferenciadas entre sí. El grupo más pequeño, apodado Los Siete Aldeanos, vive en una sucesión de pequeños pueblos cerca de Brasov, en Rumanía. Son los únicos csangós protestantes. Una segunda comunidad se encuentra en Ghímes, un apartado valle de los Cárpatos. La mayor partes de las comunidades - de hasta 250.ooo personas, dependiendo de quiñen haga el recuento- ocupa la Moldavia rural. Las comunidades de Ghimes y de los Siete Aleanos no sobrepasan los 25.000 ciudadanos.

Visitamos a una bruja de esta etnia, Bibi Koszan, una católica devota, en el pueblo de Arini, en Moldavia. La hechicera se sienta bajo un cuadro de la Última Cena. Se balancea hacia delante y hacia atrás. Entra en trance. Finalmente, extiende sobre la mesa 41 granos de maíz en ordenadas hileras.

"Aquí está el extraño- salmodia Bbi, mientras extiende una mano sobre cada una de las hileras de maíz-. "Este es tu corazón y esta es tu casa".

Como todas las hechiceras csangós, Bbi robó sus poderes de una hechicera de mayor edad mientras fingía ser una clienta.

En Rosza Istok, a 35 kilómetros de Arini, una anciana me muestra los bienes de los que se siente orgullosa, Son las mismas muestras de riqueza que los etnógrafos han documentado en las yurtas de los mongoles, China Occidental y Turkmenistán: chalecos de seda, fundas de almohada de abigarrados colores y piezas de lana de gran colorido. Todo doblado, como si más tarde fuera menester trasladarlo a lomos de un caballo.

Uno de los motivos más comunes que aparecen en las telas representa un ciervo, dibujado de forma abstracta: un palo con astas. Este palo hace referencia a una leyenda fundacional de este pueblo: tres príncipes penetraron en Rumanía persiguiendo un ciervo. Se llmaban Huno, Magyar y Csaba. Huno llegó a Europa en el siglo V y se instaló en el valle del Danubio. Pero fue expulsado tras la muerte de su padre, Atila, en 453. Magyar luchó contra los paganos y fundó la primera dinastía real en Hungría. Csaba fue enviado a Asia Central en busca de refuerzos.

Para los csangós, Csaba es su antepasado, el último hijo de Atila que se abrió paso mediante las armas.

No hay consenso acerca de los orígenes de los csangós. La interpretación más frecuente, según el Diccionario Etimológico Húngaro, es que deriva del verbo csángal, vagabundear o vivir aisladamente. Otra teoría es que el término viene de csángat, tocar campanas a rebato.

En el dialecto de Ghímes, llaman "gente blanca" a las mujeres. Es una forma de decir el bello sexo. La "gente blanca" permanecía en los asentamientos de las montañas mientras sus hombres se ausentaban durante años y luchaban contra los colonos sajones, llegados de Centroeuropa en el siglo XII.

Las cabañas rurales tienen dos puertas adyacentes. Una lleva a la sala común, con un hogar de piedra para guisar, una mesa, camastros y un arcón. La otra puerta da a una zona privada y separada del resto donde las muchachas adolescentes reciben a sus enamorados.

La música tradicional Csangó está interpretada por la tilinká, una flauta de un metro de longitud que carece de agujaros para los dedos, por el koboz, un laúd rudimentario, y por el gardón, un instrimento de percusión con el aspecto de un violonchelo. La música no se rige por las ocavas occidentales sino por la escala pentatónica de Asia, o escala tonal de cinco notas, que en palabras del folclorista Kallós, "se originó en China".

Kallós, un renombrado experto en música folklçorica, ha catalogado 10.000 canciones tradicionales húngaras, muchas de ellas durante sus incursiones en el país csangó. Asegura que muchas son de un estilo muy parecido a las de los uigures asentados en la provincia china de Xingjiang.
Todas hablan de los hombres y de un sentido de la libertad errante.



No tengo patria ni hogar. Un rosal erizado de espinas es mi unica morada. E incluso allí, mi estancia no ha de ser larga".

1 comentario:

  1. Hola. Muchas gracias por tu información sobre los Csangós. Este verano voy a conocer a los que viven cerca de Bacau, en Arini, Soci y Hutu. Ya conozco Rumanía de otras seis ocasiones. Esto me apasiona. Un saludo desde Extremadura. Antonio F. Plaza : http://feranza.blogia.com

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