viernes, 9 de abril de 2010

las experiencias cercanas a la muerte.

Desde que Raymond Moody publicó el primer estudio científico sobre el asunto se ha vertido mucha tinta a favor y en contra del tema. Unos opinan, como yo, que si las experiencias son, culturalmente, tan parecidas, ¿por qué no servirían para explicar un orden paralelo que trasciende el nuestro?
Otros en cambio, buscan la explicación en la presencia de CO2 en la sangre, o en los efectos sensoriales de la hipoxia (falta de oxígeno), cuando el cerebro está a punto de dar las últimas órdenes.
Como yo no soy Dawkins, ni su opositor, el científico deista Collins, voy a terminar aquí. que cada cual busque su propia interpretación del fenómeno.

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