jueves, 18 de noviembre de 2010

Despiste.

En nuestros tiempos, son los abuelos los que tienen la obligación de ir a recoger a los nietos a la guardería y llevarlos al parque, o asegurarse de que hacen los deberes correctamente. A veces, da la sensación de que les estamos presionando demasiado.
Un sindicalista muy conocido dijo que, con motivo de la última huelga general, los abuelos debían renunciar a cuidar de los nietos para obligar a sus padres a no ir al trabajo. Ahora los sindicatos se meten en las relaciones familiares. Y eso que nadie cobra por tener una esposa o por tener hijos o nietos y relacionarse con ellos de una manera u otra.
El abuelo de esta historia es un abuelo normal. Un día salió de casa y recogió de la guardería a su nieto. Con la salvedad de que se trataba de otra guardería y se llevó al hijo de otros, fue un día normal.
¿Qué pasa? ¿Que ese abuelo no conocía al nieto? ¿O fue el único que se apuntó a la huelga de abuelos, y ahora, que ya la dado por terminada, no sabe qué aspecto tiene la sangre de la sangre de su hijo? Los niños dan el estirón muy rápido. Ya se sabe. Un día vas a su bautizo y la próxima vez que los ves ya están de botellón.
Las guarderías, según mi hermana Anatardia, no entregan a los niños mas que por notificación. Si no comunicas quién los recoge, no los sacan de la guardería. Es comprensible, habida cuenta de la idea que tienen de los niños algunos padres divorciados. ¿Qué pasó ese día?¿Que a los 65 uno inspira confianza hasta al más inconmovible?

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