viernes, 1 de julio de 2011

Sobre los dramáticos incidentes de Portugalete.

Un hecho. Un chico de 17 años mata con un zapapico a su madre y a su hermano discapacitado mental de 11 años. Otro hecho: los psiquiatras forenses comunican que es inimputable porque sufre un transtorno severo de psicosis.

Vamos a hacer unas interesantes declaraciones desde este rincón. La psicosis es un transtorno mental caracterizado por la percepción alterada de la realidad acompañada a menudo con discursos delirantes. Los esquizofrénicos oyen voces. En la obra teatral Equus, un mozo de cuadras adolescente sale a cabalgar desnudo porque así se lo dice una especie de dios de los caballos, con el que sólo él se comunica. Cuando una chica le muestra lo que son las relaciones sexuales se transtorna. Yacen ante los caballos. Terminado el acto, este ciega a los équinos con un punzón porque a través de sus ojos se ha producido la ruptura con un dios tan gratificante para el sujeto.

Los psicóticos no van por ahí matando o dañando la propiedad ajena. Ya sé que se producen casos, que en ocasiones como el de este chico y de la trastemente célebre doctora Noelia de Mingo, hay cadáveres muy reales sobre el tapete. Pero la doctora De Mingo se defendía a su manera. Y este chico no supo vivir correctamente su punto de ruptura con la realidad. Las fantasías pasaron a la realidad, pero no fue hasta el final que este triste adolescente comprendió que había matado personas reales.

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