jueves, 12 de septiembre de 2013

Criptozoología. Una visión escéptica.

Todas las épocas tienen sus mitos. Escenas fantásticas, con elementos mágicos, y por qué no, un poquitín de intriga. En este tipo de historias podríamos incluir las abducciones extraterrestres o los avistamientos del Yeti o del monstruo del Lago Ness.
Para exponer estas ideas he inventado un especialista Senecio Fósilez, que nos adentrará en una visión sobre las teorías de los científicos frente a estas historias.



Para empezar, ¿qué es la criptozoología?

La ciencia que estudia las historias sobre animales posibles, pero que insisten en permanecer ocultos. También estudiamos el folklore que origina estas historias.

¿Por qué cree que las criaturas como el Montruo del Lago Ness o los yetis no son ciertas?

Yo no digo que no sean ciertas. Digo que son improbables, subjetivas. Y lo subjetivo es negociable, no es verdaderamente científico.
El lago Ness es un medio cerrado con comida escasa. Un plesiosaurio que viviera allí tendría que hacer frente a la endogamia, porque una especie solo es viable a partir de cierto número de parejas. Que no es el caso.
Luego está el registro fósil. Hemos dragado el lago y no hemos encontrado restos de cadáveres de plesiosaurios. Por lo tanto, en este caso, la ausencia de evidencias se puede considerar, una evidencia de que no hay nada mágico en el lago. Nada material y vivo, quiero decir.



Entonces, ¿a qué vienen tantas leyendas?

Los lugareños escoceses o los escolares africanos que afirman haber visto al saurópodo conocido como Mokele Mbembe, están en una fase de alfabetización primitiva. Van a la escuela y allí se encuentran con el método científico y el racionalismo. Pero la fantasía y el deseo de encontrar lo prodigioso siempre van a estar ahí. El afán de contar historias ante un buen fuego...
Las historias sobre el Monstruo del Lago Ness o Mokele Mbembe empiezan cuando en las publicaciones de divulgación dedicadas al público general y a los niños en particular aparecen las primeras ilustraciones de dinosaurios.
Sería apasionante encontrarse con un dinosaurio, con lo desconocido y novedoso, mas que con los animales habituales, que ya no deparan sorpresas ni tienen tanta fuerza. Pero, como ha dicho antes, y lo reitero también en el caso del yeti, para que una especie sea viable y tenga futuro como tal, hay que ser muchos. Y en ese caso habría habido avistamientos incluso antes de los primeros volúmenes de paleontología para escolares.

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