viernes, 9 de mayo de 2014

Larry Newton y Laura Bates. Shakespeare entre rejas.

Estados Unidos es el país con mayor número de presos en proporción a su población respetuosa con la ley. Son las condiciones de encarcelamiento más severas dentro de un país que respeta la mayor parte del tiempo los derechos humanos.

Laura Bates discute con un amigo académico. Ella ofrece clases de alafabetización en las penitenciarías del estado de Indiana y no comprende como su colega da clases de literatura avanzada a personas que han lesionado tanto la paz de sus vecinos y se han alejado tanto de la sociedad que ya no pueden retornar a ella. El colega les dice que son, precisamente, las personas habituadas a unas condenas largas o para siempre, las que más necesitan la educación superior, no porque les vaya a reportar beneficios profesionales, sino como una forma de bucear en las razones que les llevaron al delito de sangre.
Bates descubre pronto que el colega suyo tiene razón. Los de las condenas leves están aturdidos por el síndrome de abstinencia o por la dificultad e adaptarse a la privación de libertad. Son más violentos e inestables.
¿Pero de qué se puede hablar con unas personas que permanecen encerradas 23 horas diarias en una celda de suelo de cemento, sin ventanas? ¿Qué les puede ofrecer Bates que les interese? El teatro de Shakespeare es la solución.
"Las tragedias de Shakespeare ofrecen elecciones morales complejas, acción, violencia no gratuita sino dentro de un contexto. No es algo ajeno al mundo de los presos. Me dije: Laura; si le vendes este programa a un solo recluso de confinamiento, todos querrán leer tragedias de Shakespeare".


El preso modélico de Laura no lo era en 1998. Larry Newton era violento y estaba confinado a causa de sus reiterados intentos de evasión. Estaba en la penitenciaría de Wabash desde los 17 años por secuestro y asesinato.
A Laura Bates le daba miedo. Ella defendía que no existía el preso malo, pero con Larry estuvo a punto de tirar esto por la borda. Pero los análisis de Larry de tragedias históricas de Shakespeare, así como el apoyo que dio al programa, le hicieron cambiar de idea.
Actualmente Larry ha abandonado el módulo de confinamiento y escribe análisis sobre las tragedias de Shakespeare. Los académicos usan sus materiales para dar conferencias y cursos. Lo cierto es que la principal autoridad en Shakespeare no tiene derecho a la libertad condicional.

"Pienso a menudo en Macbeth. Mata al rey Duncan. Los lectores novatos hablan de la sugestión por parte de las tres brujas. Hablan de la presión por parte de Lady Macbeth. Pero lo cierto es que, como yo, no hay un atenuante para lo que hace. Sabe que está mal, pero cree que está destinado a ser malo. Si le permiten matar a Duncan, es que se trata del orden natural. Lo cierto es que Macbeth mata al rey Duncan porque quiere probar los límites de lo que él llama su destino. Porque quiere, vamos".

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