jueves, 26 de junio de 2014

"A Dangerous Life", una aventura gráfica sobre el comercio clandestino de márfil.

La escritora de literatura juvenil Sheila Hamanaka se ha decantado con una novela gráfica para adolescentes de 10 a 14 años sobre la matanza ilegal en los parques nacionales de Kenia de elefantes para despojarles de sus colmillos de márfil.
La novela está protagonizada por Amelia, una adolescente norteamericana de vacaciones con su madre en Kenia. Allí conoce a Kay, un chico chino y a Jabiru, cuyo padre es un ranger de una reserva de animales. La relación de la chica con su madre es conflictiva, así que comete la imprudencia de internarse a pie en los terrenos de los animales salvajes sin que le salga al paso una leona, un cocodrilo o cruzarse en una de las escapaditas nocturnas de los hipopótamos. Se encentra con un grupo de furtivos que están terminando de quitarle los colmillos a una hembra de elefante con la ayuda de hachas y sierras de cadena.
Al lado de la madre hay una cría asustada. Cuando el peligro ha pasado Amelia y sus hijos intentarán hacerse cargo del elefantito.

"La idea de la cría de elefante me llegó cuando los guardaparques del Parque Nacienos East Tsavo me llevaron al refugio de elefantes huérfanos de la señora Sheldrick. Ella se hace cargo de los cachorros de corta edad y se ocupan de su manutención y de que formen grupos estables de manera que puedan volver a vivir en libertad en el parque. Una cría de dos meses acababa de llegar. Estaba muy asustada; no sabía qué iban a hacerles los humanos del refugio. Extendí la mano y él me la tocó tentativamente con los dedos. Se formó un vínculo entre la elefantita y yo, como el de las madres con los hijos, pero muchísimo más fuerte", dice la autora.

-hace poco mataron a Saito, un elefante muy querido en el parque, admirado por sus enormes colmillos.

-Durante mi estancia en Kenia lo ví. Era como un viejo amigo para mí. Le gustaba refrescarse en una cascada del parque.

¿Cuál crees que es la solución al problema del tráfico ilegal del marfil: más dinero, más programas educativos como aquel del que forma parte tu libro, más guardaparques armados, qué?

En un momento de la novela gráfica, Jabiru, el hijo del ranger del parque, está inquieto por la suerte que haya podido correr su padre, tras un encuentro con los furtivos. ¿Quién crees que dispara el gatillo? La codicia, la pobreza, o la ignorancia de la gente del mundo desarrollado, que quieren tener un objeto bello a toda costa" Kay, el chico oriental, se siente culpable, porque le gusta mucho una estatua de marfil de la diosa Matsu, a la que reza para pedir protección.
Creo que es un poco de todo lo que enumero el personaje de Jabiro. La pobreza puede hacer que un campesino kenyata desposeído de sus tierras vea a los animales salvajes como competidores. Si no puedes comer con regularidad, no puedes garantizar el porvenir de tus hijos, y un codicioso intermediario te susurra: "Hay una fortuna para los valientes", los elefantes lo pasarán mal.
No quise cargar las culpas contra China. Si es cierto que los coleccionistas de objetos de marfil y las empresas de artesanía al por mayor son culpables, pero no quise asociar el problema de la ignorancia y la codicia con un país. Eso es peligroso en la literatura juvenil.



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