domingo, 14 de septiembre de 2014

Poli Díaz. Auge y caída de un boxeador.

El boxeo es terrible. He conocido muchos púgiles que han ganado dinero y ninguno que lo haya mantenido

Manuel Alcántara.


Policarpo Díaz sale del barrio de Palomeras, Vallecas, y fue descubierto por un entreador de púgiles. Ricardo Pérez Atocha, a los 14 años. El dinero no llegaba en casa y Poli fardó cuando tuvo a esa moza de mancebía inconstante que es la fortuna a sus pies que una vez había cazado un pato en el estanque de El Retiro con la finalidad de cocinarlo
En lo deportivo, Poli es el boxeador español estrella entre 1987 y 2001, cuando ya en declive noquea a Luis Cardozo, alias "Robocop". Fue campeón de su peso en España en siete ocasiones y subcampeón del mundo, categoría a la que llegó invicto.
El combate contra Pernell Whitaker, norteamericano, se celebró en Norfolk. Poli llegó al estado de Virginia pasado de peso y estuvo ayunando todo lo que a su entrenador le pareció sensato para llegar a la cita con la báscula en condiciones. No venció. Fue lo más lejos que llegó.
Sus escarceos con las drogas en los descampados de la CELSA, las dos películas pornográficas rodadas con su amigo Nacho Vidal - que también boxeó a cambio de dinero antes de ser reclutado por Juana de Lucía- y sus reiteradas broncas marcaron su declive. Lamentable es que haya gente pobre, pero más lamentables son estos ascensos meteóricos, que descolocan al personal.
Poli Díaz trabajo en la contrucción en su barrio de Palomeras, Vallecas, se ofreció a entrenar chavalitos como púgiles y le dió una paliza a su propio padre.
El 11 de agosto de 2014 una patrulla de la Policía Naciona estaba tratando de detener a un ladrón de coches cuando Poli intervino. Golpeó a un agente, hizo gesto de usar una cheira imaginaria y trató de desarmar a otro policía. A la cárcel.

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