miércoles, 24 de diciembre de 2014

Mi mala impresión tras ver "EXODUS: DIOSES Y REYES".

Ridley Scott tiene graves problemas para representar la cuestión de la fe religiosa en sus cintas. Lo sé porque ha intentado hacer cine histórico sobre la historia seminal de las tres religiones monoteistas y se la ha pegado. Los personajes son planos, lo que estaría bien para una película de aventuras, pero no para este tipo de historias.
Dios, interpretado por un niño, parece más bien una divinidad cruel y guerrera, no satisfecha hasta que se hace o que él quiere, con exigencias múltiples, que un Dios de perdón. La pregunta que formulada por el público cuando lo ve es : "En serio, ¿qué es esto?¿La divinidad de la que nos han hablado del catecismo?" Parece, en palabras de mi hermano Linceto, el Dios que les haría ilusión seguir a los líderes del Califato Islámico.
Las siete pagas podrían contarse de un modo más amable y pausado. A ratos parecía una película de gore colectivo.
En cuanto a la representación del Antigo Egipto, la pelícla fracasa en lo que respeta a vestuario y ambientación. Ridley Scott ha dilapidado el dinero, mezclando géneros, sugiriendo lineas y no rematando ninguna. Ha intentado competir con Cecil B. Demille y no lo ha logrado.

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