sábado, 28 de febrero de 2015

Atx, el pit bull de Urkullu, en el punto de mira

No es fácil ser a mascota de un cargo público. Tu amo no tiene tiempo ni la manera, de hecho, de atenderte de una forma normal. Atx tenía todo el tiempo del mundo para rondar por los jardines de Ajuria Enea, pero ni niños ni otros perros con los que jugar.
El pit bull reclamaba la atención de los guardias de seguridad y miembros del retén de guardia con ladridos. La mala suerte es que tuvo que cruzarse en el camino de un escolta con fobia a los perros. Y con una pistola. El tipo le disparó ocho veces "en defensa propia",  en presencia de su dueño, y no le acertó ninguna. ¿Qué pasa si una de las balas perdidas le da a Urkullu o a un pobre tipo que pase por el lugar? ¿Cómo se relacionaba este escolta con los perros de la Brigada de Explosivos? Lo último que sabemos del fulano es que está de baja con un ataque de ansiedad tras el incidente.

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