viernes, 24 de abril de 2015

¿Por qué están desapareciendo las abejas?

1915. Abadía de Buckfast, en el sudoeste de Inglaterra. El hermano Adam, apicultor de la comunidad monástica, observa los cadáveres de abejas mel´feras de color marrón oscuro autóctonas de Gran Bretaña. En teoría el joven monje - tiene 16 años - no se sobresalta mucho. Las mortandades repentinas de abejas son un fenómeno consustancia a la especie. El muchacho da parte al abad de que la abadía de Buckfast ha perdido 29 de sus 45 colmenas. Los años siquientes, mientras camina hacia la madurez , el hermano Adam observa que hay emjambres más resistentes donde las reinas extranjeras se han mezclado con zanganos británicos. Y se le ocurre cruzar especies para crear una superabeja resistente a los parásitos y los patógenos de la especie.
En 1950, el obispo le da permiso para su gran aventura. Al volante de una furgoneta recorrerá Europa, Oriente Próximo y África. Reunirá mas de 1500 reinas. Abejas melíferas del norte de Turquía, la mayor parte de las variedades de Creta, las abejas aisladas de los oasis del Sáhara, las reinas de color negro oscuro de Marruecos, las abejas anaranjadas de Egipto y las supuestamente dóciles del Kilimanjaro. En un páramo aislado de Inglaterra, lejos de las abejas híbridas inglesas y sus genes no deseables, el hermano Adam creó la abeja de la variedad Buckfast. Robusta, de un color tostado, eran unas abejas dóciles y poco proclives a picar, y resistentes a la enfermedad de la isla de Wight, que había diezmado las colmenas de la abadía.
El hermano Adam fue retirado de la apicultura por su abad, preocupado por la popularidad del monje apicultor en los foros de conservación del medio ambiente y temeroso de que por esta razón descuidase su labor como clérigo católico. El hermano Adam estaba luchando en 1991, cuando se le apartó del estudio de las abejas, contra un nuevo parásito asesino de abejas, el Varroa Destructor.

Una colmena es un superorganismo colectivo. Las abejas son uno de los escasos animales invertebrados que se comunican entre sí: danzan en ocho para comunicar a las otras exploradoras obreras donde está el nectar y a qué distancia. Con una población de 80.000 individuos una colmena es una pequeña ciudad.
Las abejas liban el néctar y lo almacenan en el buche melario, donde se separan los ácidos de la glucosa. Cuando regresan al interior de la colmena, regurgitan el alimento y lo abanican con sus alas para que se evapore el agua. Almacenal la miel para comerla en invierno, si no se la roban los humanos.
Las abejas polinizan el 30 por ciento de los vegetales que consuminos los humanos, por lo que la agresión de Varroa destructor, un parásito que se alimenta de la hemolinfa - el equivalente a la sangre de los vertebrados- es para tener en cuenta.
Ahora los científicos han descubierto que el responsable de la proliferación de ácaros son los plaguicidas. Se ha señalado los pesticidas con neonicotinoides como los principales responsables. Las abejas se alimentan de una serie de plantas. Unas son útiles para nosotros, otras son malas hierbas, pero fundamentales para las abejas. Las abejas necesitas forrajear la mayor parte del año, pero los monocultivos transgénicos solo ofrecen polén unas pocas semanas del mismo.
Unos expertos en robótica están diseñando unos drones diminutos que polinizarían los cultivos en caso de que las abejas se extinguieran. El RoboBEE clasifica las flores por su color, planearían sobre ellas y les insertarian una sonda blanda para extraer el polén. ¿Pero realmente preferimos un frío dron a la poesía de la labor sacrificada y el saber hacer de nuestras compañeras, las abejas?

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