miércoles, 27 de mayo de 2015

Ramón Larramendi, explorador polar.

A los 14 años, un libro sobre la conquista de los polos cayó en manos de Larramendi, y se hizo la firme promesade que sus pies hollarían las blancas planicies del Ártico. En 1986, con el patrocinio de una emisorade radio, hace una expedición a Groenlandia, isla a la que vuelve al año siguiente, invitado por un amigo danés.
Entre 1990 y 1993 Larramendi convive con unas 60 comunidades de inuits groenlandeses y lo aprende todo sobre cómo cazar y sobrevivir en el desierto blanco. A los 24 años recorre en trineo de perros y kayak las costas de Groenlandia desde el sur de la isla hasta Alaska. "Tenía la edad perfecta para lanzarme a hacer estas cosas, cuando todavía el espíritu es fuerte pero no tan alocado como durante la adolescencia", reconoce el explorador español.
En 1995 Larramendi entrega unas notas y abundante material fotográfico sobre su experiencia con los guías inuits. Pero será en 1999, durante otra penosa expedición por el Ártico desde Severnaya Zemlya, en el lado siberiano hasta el Ártico canadiense. Recorrieron 1000 kilómetros con esquíes. La marcha fue penosa a causa del mal estado del hielo. "Teníamos que parar cada hora de las nueve de jornada intensa para avanzar para recuperar fuerzas. Y era peligroso quedarse quieto, de pie, en el mismo lugar más de tres minutos, a causa de las congelaciones. No se lo deseo ni a mi peor enemigo".
En esas travesías a Larramendi se le ocurrió la idea del trineo propulsado con cometas o Trineo de Viento. La idea no era nueva ya que Julio Verne había escrito en 1873 que Phineas Fog recorría las lanuras heladas por una ventisca inoportuna en Norteamérica en un trineo con velas hasta coger a tiempo el tran Omaha. Nueva York. En 1888 el explorador Frifjord Nanses usó dos trineos y la tela de su tienda de campaña para avanzar unos metros sobre la banquisa de Groenlandia.
Larramendi diseñó un trineo que usase como chasis una tienda, en la que fuese posible dormir y descansar durante el viaje. "Los anteriores conceptos fracasaron porque intentaron llevar el concepto de la navegación a vela a la tierra firme, mientras que nosotros dirigiríamos el Trineo de Vela con la propulsión de cometas guiadas desde un pescante".
Ramón Larramendi, Juan Vallejo, Juanito Oiarzabal y José Manuel Naranjo se lanzaron a probar dos de estos rineos en 2000 en Groenlandia. Recorrieron 600 kilómetros a una velocidad de 42 kilómetros por hora.
El Trineo de Vela no necesita combustible ni contamina. La simplicidad de su estructura permite ir reparando los desperfectos sobre la marcha.
2001: Groenlandia de sur a norte con Naranjo. 2225 kilómetros en 32 dias.
2002: el mismo recorido en 32 días con Roberto García Lema y Carlos Mengíbar.
2003: Groenlandia este- oeste con Juan Manuel Viu y Luís Miguel López Soriano. 700 kilómetros en 18 días.

No hay comentarios:

Publicar un comentario