sábado, 29 de agosto de 2015

Escríbele a un árbol.

El Proyecto Urban Forest permite a los habitantes de Melborne (Australia) utilizar una herramienta informática para informar del estado de los árboles de los parques y enviarles a esos mismos árboles poemas y reflexiones.
Los responsables de esta iniciativa han designado cada árbol urbano con un número identificativo y les han proporcionado sus respectivas direcciones de correo electrónico. La idea es que los ciudadanos envíen quejas y avisos como que una rama está a punto de caerse o que una raíz invade una propiedad. Pero las reclamaciones ocupan una parte pequeña de la correspondencia.
Muchos les dan gracias a los olmos por proporcionarles sombra y otros manifiestan ternura hacia el roble que los ha visto crecer. Incluso los hay que piden disculpas: "Hola. Mi perro se orinó en tí el otro día. Lo siento mucho".  O bien,"Me entristece que los camiones golpeen tus ramas bajas. ¿Estás tan cansado como yo de todos estos proyectos de construcción?"
Algunos han recibido carta de otros árboles como el roble blanco Al: "Soy Quercus Alba. Puedes lamarme Al. Tengo 350 años años y vivo en una pequeña granja de Mississsippi. Mido unos 25 metros de alto. No viajo mucho.De hecho, no me he movido desde pequeño. Lo que mñas hago es estar de pié y poner el brazo para los pájaros y las ardillas de la zona".
Algunos árboles de Melbourne se dedican a escribir a los vecinos humanos. "Estoy atrapado y siento celos de cómo tomas el sol", dice un estudiante universitario. El árbol responde: "Siento que estés atrapado. Yo estoy disfrutando, estirando mis estomas y dando a mis cloroplastos un buen entrenamiento"

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