domingo, 2 de agosto de 2015

Jericó, el hermano del difunto león Cecil, está bien.

Internet es un mentidero donde no sabes muy bien lo que es cierto frente a lo que no. Se había corrido la voz de que "Jericho", el león hermano de "Cecil", habia muerto a manos de los cazadores furtivos, a semejanza de su hermano. Pero no es cierto. Los biólogos ahora dicen que está bien y ha asumido el control de su manada. Los expertos en grandes felinos dicen que la hipotética muerte de Jericó acabaría con toda la camada de cachorros del presente año, ya que es el único macho que queda del clan.
Walter Palmer, el dentista asesino de Cecil, proclama que el caza leones con arco y flecha. Si te los tientan para que salgan de una reserva con carne, te los deslumbran con un foco y te los rastrean durante un par de días para que los desuelles y decapites, se supone que no eres un cazador. Solo un tipo de mediana edad, en plena crisis de los 40, que quiere llamar la atención y al que las codornices y los ciervos se le han quedado pequeños.
Zimbabwe ha declarado que aprobará restricciones a la caza de búfalos, elefantes y leopardos. Por de pronto está prohíbida en las cercanías de los parques nacionales, especialmente el Hwange, donde vivía el malogrado Cecil.
La caza selectiva dentro de los parques solo podrá realizarse "con la autorización escrita del director general" y "en presencia del personal del parque, y los gastos que incumban al propietario de la reserva de caza..
Asimismo, la Fiscalía de Zimbabwe ha reclamado la extradición del dentista y aspirante a "Cocodrilo Dundee" Walter Palmer.

Nota:
Cecil fue una víctima accidental de la llamada "caza enlatada". Se trata de reservas donde se cría leones con la ayuda de voluntarios y se los suelta entre cuatro vallas electrificadas para que unos multimillonarios obesos, cobardes y con una crisis de los 40 que puede más que ellos, los maten y se hagan la ilusión de que son cazadores como los de la época dorada de los safaris.

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