domingo, 29 de noviembre de 2015

REINAS EN LA SOMBRA, por Pilar Queralt del Hierro.

Hay conmoción en el convento de las benedictinas de Moret cuando la marquesa de Maintenon, institutriz de los hijos ilegítimos de Luis XIV, presenta a una joven negra para que tome los hábitos. La muchacha aporta una dote real.
Voltaire creía que sor Luisa María Teresa era una de las muchas hijas ilegítimas del rey Sol. Otros sostenían que la joven novicia era el resultado de los escarceos de la reina María Teresa con su joven paje negro. El escándalo de la monja negra es solo uno de los muchos que jalonan la historia de las monarquías.
María Plar Queralt del Hierro recoge en su libro REINAS EN LA SOMBRA (Edaf), las relaciones extramatrimoniales de otros monarcas. Los reyes franceses crearon el título de "amante oficial del rey", con su asignación económica, apartamento en palacio, un lugar en el protocolo, y mucho poder. Fueron "amantes oficiales del rey "madame de Pompadour o Madame du Barry. Ha habido monarcas muy fogosos que han metido en su cama a dos hermanas, como lo fue el caso de Enrique VIII con las hermanas María y Ana Bolena. Otros estuvieron tan profundamente enamorados que en cuanto fue posible se casaron con su amante. Fue el caso del zar Alejandro II de Rusia con Katia Goldoruki, aunque no consiguió para ella el status de zarina.
Las infelidades de los reyes varones se aceptaban con indulgencia, en el contexto de una corte ociosa, donde el principal entretenimiento eran las intrigas sexuales. Pero no en el caso de ellas. Isabel II tuvo una sucesión de parejas que le provocaron un total de 11 embarazos, asumidos con estoicismo por su marido, su primo Francisco de Asís. Por el lecho de la reina pasaron personajes tan variados como: el general Serrano, el cantante José Mirall, el compositor Emilio Arrieta, el coronel Gándara, el marques de Bedmar, etc, etc...

AGNES SOREL Y CARLOS VII DE FRANCIA:

Enamoró de tal manera a Carlos VII que este desafió a la Iglesia e hizo pública la relación. Agnes procedía de la colorista corte de Nápoles y llevó una chispa de alegría a la lúgubre corte francesa. La pareja se levaba 20 años. 
Tanto Carlos VII como su esposa, María de Anjou, eran mas feos que Picio. Ella era una mujer muy fertil que proporcionó a Francia 12 hijos. El era culto y muy sociable. Agnes, en contraste con el aspecto poco agraciado y desgarbado del monarca, era una belleza.
Agnes murió en 1450 cuando trataba de alumbrar el cuarto hija ilegítimo del rey.

MARÍA WALEWSKA Y NAPOLEÓN.

María Leczinsky tenía 18 años cuando se casó con el conde polaco Anastase Coloma Walewski, de 58. El hijastro mas joven era 10 años mayor que ella. Pero el deber era el deber. María tenía una madre viuda y varios hermanos por los que responder.
También fue por el bien de Polonia que se acostó con Napoleón Bonaparte, aunque no sin protestas por parte de ella. Su marido y el conde Poniatowski, ministro de la guerra, le explicaron que una relación sentimental con el nevo amo de Europa sería la solución para librarse del yugo ruso y prusiano.
Lo que empezó como una obligación penosa se convirtió en un romance sincero. Ta es así que cuando cayó Bonaparte, María Walewska fue la única de sus esposas y amantes que hizo el esfuerzo de visitarle en Elba. Algo que no intentaron, con mayores derechos para ello, no Josephine Beaharnais ni su segunda esposa María Luisa de Austria.
Proporcionó un hijo a Napoleón.

ELENA SANZ Y ALFONSO XII.

Ella era una cantante de ópera y él era un joven monarca que acababa de enviudar. El rey se enamoró de ella cuando, cumpliendo el protocolo, ella subió a cumplimentarlo tras interpretar LA FAVORITA de Donizetti en el Teatro Real de Madrid.
La relación entre Elena Sanz y el rey Alfonso XII acabó con la paciencia de la reina consorte, María Cristina de Habsburgo, casada en segundas nupcias. La muchacha tuvo que soportar que sus informadores le hablaran de un piso en Madrid donde el rey visitaba a la cantante y a sus dos hijos ilegítimos. Alfonso y Fernando. Pidió al ministro Cánovas del Castillo que interviniera, mientras el escándalo fuena manejable. Funcionó. Elena Sanz tuvo que abandonar España.
Alfonso XII tuvo otras amantes: la soprano Adelina Borghi, conocida como la Biondina ( por el color dorado de su cabello); Blanca Espronceda (hija del poeta romántico); dela Almerich...

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