jueves, 31 de marzo de 2016

En Perú existe un río con las aguas en ebullición.

Parece una novela de Jules Verne. En lo más recóndito de la Amazonia existe un tramo de un afluente del Amazonas con aguas hirvientes. Tanto es así que ningún animal que caiga en estas aguas sobrevive, sino que se cocina a fuego lento. Andrés Rufo, un geofísico y colaborador de National Geographic Explorer escuchó esta historia de labios de su abuelo peruano y la investigó a fondo. El resultado es el libro "Río en ebullición; Aventura y descubrimiento en la Amazonia".

¿Cómo llegaste a investigar este acuifero termal?

Mi abuelo me contó la historia de un río de aguas hirvientes como parte de una leyenda más amplia de una ciudad escondida en lo más profndo de la selva. Más tarde, estudié para un doctorado en Geofísica. Tenía que realizar una tesis y escugí hacer un estudio sobre los flujos de calor en Perú, con el fin de que las empresas de energía verde pudiera seleccionar las zonas dónde eran viables sus proyectos de energía geotérmica.

Queremos visitar ese río tan especial. Llévanos hasta él.

Este acuífero está en el bosque lluvioso bajo, en plena selva peruana. El mochilero puede salir desde Pucallpa por caminos de tierra roja en todoterreno hasta alcanzar el curso del Pachitea, un afluente del Amazonas de 300 metros de anchura. Allí tomamos una canoa motorizada hasta la desembicadura del río en ebullición.
Cuando estábamos en la confluencia de los dos ríos, el aprendiz de chamán que hacía de contacto nuestro, nos dijo que podíamos meter la mano en el agua sin miedo. Me llevé una desilusión. El agua estaba caliente como para ser hostil a la mayoría de las formas de vida, pero no estaba más caliente que una bañera.

Tu investigación para el libro te lleva a un poblado llamado Nyantuyaco, donde te encuentras con un chamán llamado Maestro Juan. Háblanos de él y cómo influye el río termal en la cultura local de los nativos.

El maestro Juan me contó que el río es el hogar de poderosos espíritus como el Nyantu, un animal con cabeza de sapo, cuerpo de lagarto y patas de tortuga benévolo. También vivepor allí, presuntamente, la yacumana, un espíritu con forma de serpiente que mantiene el equilibrio entre las aguas frías y las calientes.
En realidad, el tramo del que me ocupo en el libro es de 9 kilómetros, de los cuales 6 oscilan entre los 23 º C y los 95 º C en la estación seca, durante el día. Por supuesto, todos los animales acuáticos y los reptiles y mamíferos que se acercan, así como las personas, corren el riesgo de cocinarse vivos si no extreman las precauciones y se atienen a unas normas de seguridad inapelables.
Según el Maestro Juan el río es un lugar con una magia potente que debería ser evitado por los no iniciados en sus secretos.

Pero tú no eres un chamán sino un científico. ¿Qué explicación das a este fenómeno natural?

Tengo tres hipótesis y no me decanto por ninguna. La primera es la de la acttividad volcánica. La segunda es la del gradiente geotérmica. Este fenómeno se explica por el hecho de que las aguas subterráneas son más calientes cuanto más profundamente discurren, y luego debe haber un conducto que las leve a la superficie. La segunda es que todo esto no estaba allí hasta la llegada de los europeos, con su afán de explotar los hidrocarburos de la selva.

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