jueves, 9 de junio de 2016

Entrevistamos a Buzz Aldrin.

Buzz Aldrin es una leyenda viviente. Caminó por la Luna y se hizo el primer selfie en el espacio. Ha aparecido en 30 ROCK, LOS SIMPSON y en un video musical noruego. A donde quiera que va, la gente le admira. Pero hay sombras tras las luces. La madre de nuestro héroe se suicidó y él mismo fue presa de la depresión y el alcoholismo. Al menos es de esas sombras de las que habla con franqueza en su nuevo libro, publicado por National Geographic "NINGÚN SUEÑO ES DEMASIADO ALTO: LAS LECCIONES SOBRE LA VIDA DE UN HOMBRE QUE CAMINÓ POR EL ESPACIO".
Simon Worall le ha entrevistado durante un descanso de la promoción de su libro en Philadelphia.

En tu libro describes el momento en que regresaís los tres, Michael Collins, Neil Armstrong y tu, después de haber alunizado a la Tierra. ¿Cómo te sentías?

Fue un sentimiento bastante intelectual. Me sentía solo, tras haber visto la Tierra. Pise la superficie de la Luna y comtemplé la Tierra, una bolita azul desde el espacio. Era una parte demasiado pequeña del Sistema Solar y el Universo. Todo lo demás estaba oscuro.

Las malas lenguas dicen que, de camino a la Luna, vísteís un OVNI, y os prohibieron hablar de eso.

!Pero si no es mas que una teoría de la conspiración estúpida. Lo que vimos fue la tercera fase del cohete tras desprenderse de la carga util. !Cómo brillaba la condenada!
Todos asumimos que la verdad había sido asimilada a nuestro regreso a La Tierra, pero los amantes de la ufología estaban furiosos conmigo por no contar lo que ellos querían escuchar.

Dijiste que la Luna era "UNA MAGNÍFICA DESOLACIÓN". ¿Puedes hablar acerca de esto?

Como comandante del vuelo, Neil tenía que decir algo histórico después de descender del módulo lunar en el Valle de la Tranquilidad. "ESTE ES UN PEQUEÑO PASO PARA UN HOMBRE Y UN GRAN PASO PARA LA HUMANIDAD", dijo. Habiamos consultado a filósofos e historiadores acerca de lo que teníamos que decir. Pero una vez allí, vimos que no había premio. No había oxígeno ni vida. No había nada. Solo un polvo que olía a pólvora, muy mal, y oscuridad. Era un anticlimax muy épico.

Vamos a hablar de algo que resultó controvertido entre los científicos - que sueles ser agnósticos- y los directivos de la NASA. Celebrasteis la Comunión cristiana a bordo de una nave espacial. ¿Puedes contarnos la que se montó?

Lo hice con la tripulación del Apolo VIII. Leímos el Génesis el día de Navidad y comulgamos con pan duro. Los jefazos se disgustaron, porque se supune que la NASA es una institución que no debe promover la religión, ninguna en particular. Es una forma de diplomacia.
Estuvimos involucrados en la "travesura" John Glenn, algunos otros astronautas y yo. Queríamos que hubiera debate sobre la relación de la ciencia con la religión, si Dios debía conquistar el espacio con nosotros.
Hoy creo que una fuerza creadora estuvo involucrada en el Big Bang. Esa fuerza decide entre "ser y tener conciencia de ser" y "no llegar a ser". Es bastante inespecífico.

¿Fue duro cuando todo terminó? Bueno, es estupido preguntar eso...Pero si no quieres hablar...

Estuve preparando a los cadetes de aviación de la Academia de las Fuerzas Aéreas. Es irónico que les examinase como pilotos, ya que mi formación técnica no era como piloto. Lo dejé tras algunos años. Estaba interesado en el espacio, no en los aviones experimentales de combate.
Y luego estaba el acoso de la prensa. Hubo tantos cambios que mi hermana y mi madre no puderon soportarlo y se suicidaron. Mi padre ya se había quitado la vida antes de que volase en la misión Gémini XII. Mi abuelo se suicidó antes de que hubiese cohetes. Me dio por pensar que acabaría igual y empecé a beber.
Por suerte, lo superé. Ahora llevo 37 años sobrio. Si me encuentro mal, me quito de la circulación y me voy a un sitio secreto a reflexionar y pescar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario