martes, 19 de julio de 2016

Alan Rabinowitz devuelve su voz a los jaguares.

Alan Rabinowitz es el autor de Jaguar, una bestia indomable. Es conocido en los círculos consrvacionistas por establecer el primer santuario de jaguares del mundo, la Reserva de la Cuenca de Cockscomb, en Belice. Y es la fuerza motriz en identificar y asegurar los corredores vitales para los jaguares en Amñerica Central  del Sur.

EL LIBRO COMIENZA CON UNA CONMOVEDORA HISTORIA SOBRE TU INFANCIA.

Yo era tartamudo entonces. Lo pasaba tan mal hablando - intentándolo- que tenía hasta espasmos. Más tarde me dí cuenta de que estar cerca de los animales me relajaba , y que les podía hablar con semifluidez.
Cuando mi padre se fijó empezó a llevarme al zoológico del Bronx. Mi lugar favorito era la Casa de los Leones, con todos esos grandes felinos rugiendo y vocalizando. Podía sentir su poder y su frustración por tener que estar en esas pequeñas jaulas.
Pero siempre me quedaba a observar a un solitario y digno jaguar. Los demás rugían porque alcanzaban a entender que los seres humanos esperaban eso de ellos. Pero ese jaguar se sentaba o tumbaba, silencioso, encerrado en su mundo. Yo le contaba mis vivencias y esperanzas. Del mismo modo en que el jaguar me ayudó a encontrar mi voz, yo le prometí que me convertiría en la de los suyos.

26 AÑOS DESPUÉS, EN BELICE, TUVISTE UN NUEVO ENCUENTRO CON UN JAGUAR, Y ÉSTE FUE MÁS ATERRADOR. ¿QUÉ SUCEDIÓ?

Después de varios años de investigación en la selva de Belice, había establecido elprimer santuario mundial de jaguares. Estaba buscando huellas de jaguar. Me encontré con un grupo de pistas que nunca había visto antes. Pertenecían a un gran macho. Se estaba haciendo de noche, y la selva no es segura a esas horas. De hecho es peligroso acercarse en las condiciones en que yo pretendía hacerlo a los jaguares.
Era de noche, no tenía linterna y estaba abastante distancia de mi campamento, así que decidí darme la vuelta. Solo que detrás estaba el jaguar. Podría haberme matado sin que yo supiera siquiera que me habían acechado. Pero el macho no queria hacer eso. Sólo quería saber quién era yo y qué hacía en su territorio. Yo no lo sabía así que me acuclillé todo lo que pude para parecer pequeño y sumiso.
El jaguar se sentó también e hizo un gruñido bajo. Yo me asusté y me caí de espaldas en el suelo. Pensé: ahora es cuando me mata. Pero el jaguar se levantó y comenzó a caminar hacia la selva. Me miró e hizo otro gruñido sordo. Parecía que me estaba agradeciendo todo lo que hacía por los de su especie. Pensé: "Ël está bien. Los dos estaremos bien".

DICES QUE UNA FOTOGRAFÍA DE JACKIE KENNEDY PUSO EN PELIGRO A ESTOS FELINOS.

En 1962 Jackie Kennedy se hizo una fotografía con un abrigo de piel de jaguar. Ella era entonces la Primera Dama más glamurosa y joven que habían tenido los estadounidenses. Todas las mujeres querían tener su guardarropa.
La cosa se tradujo en que los furtivos empezaron a cazar jaguares para alimentar la demanda de la industria de la moda. Hasta que alguien consiguió pieles sintéticas que imitaban a la perfección las manchas de la piel de este felino a principios de los 70. Fueron años terribles para estos animales.

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