viernes, 15 de julio de 2016

Los delfines cuidan de un corazón roto.

Susan Case tenía cuanto podía desear: un partamento n Manhattan, un trabajo estupendo como editora en el programa de Oprah Winfrey. Entonces su padre falleció y ella tuvo que vivir su duelo.
Para alejarse de todo Susan viajó a Maui, en Hawai. Había competido en carreras de natación en aguas abiertas y decidió que un poco de ejercicio de ese estilo le sentaría bien. Un día, nadando en alta mar, un grupo de delfines la rodeó. La experiecia la fascinó y decidió dejar su anterior trabajo en New York y trasladarse a Hawai para trabajar en su libro Voces en el océano: un viaje al fascinante y salvaje mundo de los delfines.

Cuéntanos tu historia con los delfines, el modo en quedecidiste escribir sobre ellos.
Estaba en Hawai tratando de superar el duelo por la repentina muerte de mi padre. Estábamos muy unidos, ¿sabe?
Decidí quemar energías haciendo surf y nadando en aguas abiertas. Aquel día el tiempo no era muy colaborador. El cielo estaba gris, y el agua, de un color parecido. Decidí nadar de todas formas. No estaba buscando un encuentro con los delfines.
Nunca me los había encontrado en el agua durante mis competiciones. Pero este día un banco de delfines me rodeó. Eran amistosos y sentían curiosidad por mí. Cuando salí del agua no podía dejar de pensar en ellos, en la forma en que habían hecho que me sintiera mejor.

Has experimentado con la ecolocalización de los delfines. ¿Qué es lo que sucede en ese momento?

La luz no viaja muy lejos a través del agua, especialmente por la noche. Los delfines lanzan unos 2000 chasquidos por segundo, que son basicamente una serie de clicks. Los envían en diferentes direcciones. Cuando estos clicks rebotan vuelven al delfín y les proporcionan una imagen tridimensional de todo lo que hay a su alrededor.

Teencontraste con gente muy pintoresca mientras investigabas para este libro. Háblanos de Dolphinville.

Dolphinville no es un lugar, es un estado de la mente. Es un grupo de gente de ideología New Age que protege a los delfines. Tienen creencias como que los delfines proceden del espacio exterior o que son seres con una profunda espiritualidad.

La interación entre seres humanos y delfines está registrada en documentos de la época de la República Romana, en 77 a de C. Háblanos de cómo los delfines ayudan a personas en roblemas en el mar.

En realidad nuestra relación con estos cetáceos es anterior, solo que no ha documentos. Hay pinturas de delfines en las pareces de los templos minoicos de Creta que datan de 1600 a de C. Los griegos también los incorporaron a sus mitos, como el del delfín que ayuda al dios Dionisio.
Para hacer la investigación para mi libro me entrevisté con la biologa marina Magdalena Bearzi, que ha escrito un libro llamado Mentes Maravillosas.
Ella estaba trabajando con un banco de delfines en la costa de California, siguiendo a unos delfines de nariz de botella. Estaban comiendo sardinas. Entonces llegó un delfín y los otros empezaron a seguirlo a toda velocidad, alejandose de la fuente de alimento. Eso no es normal, así que los seguimos Formaron un círculo. Bearzi y los otros biólogos pudieron ver que rodeaban el cuerpo de una muchacha con una bolsa de plástico en la cabeza. La chica había tratado de suicidarse, pero en el momento en que los delfines guiaron a los científicos hasta ella todavía estaba viva. La subieron a bordo, le retiraron la bolsa y la reanimaron. Dentro de la bolsa había una nota de suicidio y una dirección. Ahora era trabajo de los guardacostas y los psiquiatras, de dar explicaciones, de las lágrimas. Pero ese momento no habría llegado sin la ayuda de los delfines.

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