domingo, 23 de octubre de 2016

Cuernos en la naturaleza.

Marco Polo estaba a punto de descubrir el más maravilloso de los animales mitológicos. Como último favor, el monarca mongol Kublai Khan le había pedido que acompañse en su viaje al encuentro de su futuro marido a la princesa Kokachin. La flota en que viajaba el séquito real se detuvo en las islas del Mar de la Sonda.
En el puerto de la actual isla de Java, mientras investgaba nuevos modelos de comercio para su Venecia natal, recibió la noticia de que en el interior de la selva pastaban los unicornios. Había que tomar precauciones, como evitar que se sintieran acorralados, pero una vez prudentemente cerca, el viajero curioso podría ver a su sabor su prodigioso cuerno, del que tantas maravillas se contaban en Europa.
Marco Polo se puso muy contento. Quizá podría regalarle un cuerno de unicornio al dogo de Venecia. Se decían que eran el mejor remedio contra los venenos, y en una disgregada Italia, como la medieval, eso los hacía un producto valioso. Además, !qué leches!, ver de cerca un unicornio, al que lo imaginaba como un potrillo con un único cuerno, se le antojaba una maravillosa experiencia.
Acompañado por los rastreadores nativos, Marco Polo se internó en las selvas de Java. Encontraron los unicornios, pero no eran tal y como los bestiarios del siglo XIII los describían. Se parecían más a un enorme "cerdo" y su cuerno era más bien deforme y oscuro. Lo que Marco Polo no sabe es que se ha encontrado con un rinoceronte de Java y lo que tiene en el hocico no es un cuerno de hueso sino una defensa hecha de queratina.
Toro Ankole Watusi-

Los cuernos de los animales sirven para dos cosas fundamentalmente: luchar contro otros machos por los favores sexuales de las hembras o defenderse de los depredadores. Fue una adaptación tan exitosa que pronto surgieron falsos cuernos o astas temporales, muy eficaces para su propósito.
La gente habla de los cuernos de los elefantes, que en realidad son dientes modificados, o de los de los rinocerontes, que son pelo modificado y compactado. La actual leyenda de que estos cuernos curan el cáncer están enriqueciendo a las patrullas de furtivos y llevando casi hasta la extinción a las cinco especies de rinocerontes del mundo. Los cuernos de unicornio que llevaban a las mesas de losreyes europeos petenecían a los narvales, y eran introducidos en Europa por los marinos escandinavos.
Los auténticos cernos son protuberancias óseas que se desarrollan en la parte frontal del cráneo y que están cubiertos con una capa cornea de queratina, como en el caso de los toros, o de piel, que es el de los ciervos. Son estructuras permanentes que crecen con el animal hasta su muerte.
Los ciervos renuevan sus astas anualmente. Estas crecen y se ramifican en cada renueve primaveral. Tras la berrea de septiembre, una competición por las hembras, las astas de los ciervos se caen hasta la primavera. En el caso de los caribúes, las astas son permanentes y las poseen tanto los machos como las hembras. Los periodistas taurinos y yo mismo hasta escribir este artículo llamabamos astados a los toros, pero lo cierto es que las astas, como he dicho, se caen regularmente, y no es el caso de estos bovinos.
Las vacas ankole- watusi cuentan con los cuernos más grandes del mundo. Dos ejemplares de esta raza, un toro y un novillo, ostentan el récord Guinnes a las cornamentas de mayor diámetro. El toro tenía unos cuernos de 103,5 centímetros y el novillo de 45 centímetros.
Los ciervos volantes, unos escarabajos, utilizan las protuberancias de su mandíbula en forma de poderosos falsos cuernos. Son parte del exoesqueleto quitinoso. Les sirven en sus luchas contra otros machos por las hembras. Nunca se hacen daño o se matan. Simplemente forcejean hasta que uno vuelca en el suelo o se cae de la rama.

No hay comentarios:

Publicar un comentario