miércoles, 16 de noviembre de 2016

Los pulpos.

Para la mayoría de nosotros el pulpo es ese bicho con tentáculos y pegajosos que te comes los domingos en una terraza. Para el autor Sy Montgomery, es alguien con quien puedes mantener una relación muy personal. Por eso escribió EL ALMA DE UN PULPO. SORPRENDENTE EXPLORACIÓN DENTRO DEL MUNDO DE LA CONSCIENCIA. Para que nos cuente sus experiencias con los pulpos de los acuarios de Nueva Inglaterra Simon Worrall le hizo este entrevista que adapto a continuación.

¿Por qué los pulpos, Sy?

Tenemos un cuerpo sin huesos que se puede colar en los huecos más insospechados, puede tener veneno como las serpientes, tinta como una pluma estilográfica, un pico como el de los loros, y puede cambiar de aspecto y de color. Pero es que además cada pulpo tiene su carácter y pueden cuidar de tí tanto como lo haría un perro.

Hablanos de los pulpos hembra Octavia y Kali.

No pueden ser dos hembras más diferentes. Octavia era une hembra madura que se había criado en aguas abiertas. Hasta que fue capturada. En alta mar tienes que esconderte de los depredadores, decidir si algo es comestible o no, y encontrar escondrijos. Por eso era muy cautelosa con los humanos. Aceptaba que la manipulasen pero no quiso tocar con sus tentáculos a un ser humano hasta mucho tiempo después de su captura.
Kali tenía escasos meses y era muy curiosa. Quería explorar, tenía sentido del humor y quería jugar con la gente.

Aristóteles dijo: EL PULPO ES UNA CRIATURA ESTÚPIDA. Tú viste en los acuarios todo lo contrario.

Aristóteles afirmaba las cosas sin observarlas. Kali estaba un día en su tanque. Estábamos haciendo una serie de experimentos con ella y la recompensábamos con un pez cada vez que lo hacía bien. Los peces estaban en un cubo. De repente el cubo no estaba. Kali se lo había llevado delante de dos observadores y tres cuidadores, sin que nadie lo echara de menos. No le interesaban los peces. Solo quería manejar el cubo.

Supongo que tendrás más historietas de estas con los pulpos.

!Oh, sí! !Son tan listos! En un laboratorio de comportamiento animal los pulpos usaban las redes de los etólogos como trampolín para saltar fuera del tanque. Los científicos no se lo creían cuando tenían que correr tras los pulpos, que por cierto se mueven por un suelo de limoleo a la misma velocidad que un gato adulto.
En el acuario de Seatle tenían problemas de espacio y decidieron meter a los pulpos en el tanque de los tiburones. Había cierta preocupación por si los escualos se comían a los pulpos. Pero no. Los que aparecían muertos, panza arriba, en el tanque eran los tiburones. En un video se ve a un pulpo, siempre el mismo, estrangularlos. Por lo visto, el pulpo tenía la misma preocupación por su seguridad que los cuidadores y optó por la liquidación preventiva.
He visto en los acuarios de Nueva Inglaterra a los pulpos jugar con piezas de Lego y con el Señor Patata.

Antes de morir la pulpa Octavia demostró que tenía su corazoncito.

Si ves la dedicatoria de mi libro, verás que se lo dedico a una tal Anna. Anna es una adolescente con Síndrome de Asperger y problemas de salud físicos. Una vez una de sus amigas se suicidó, lo cual es demoledor incluso si le pasa a un adolescente mentalmente sano. Para una persona con problemas de adaptación y de aislamiento social es una putada, perdón por la expresión. De todas maneras, Anna vino al Acuario, donde trabaja como voluntaria.
Octavia debió sentír que a su cuidadora Anna le pasaba algo y le dio un abrazo con todos sus tentáculos. ¿Quién mejor para dar un reconfortante abrazo que un invertebraco con ocho tentáculos y tres corazones?


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