martes, 15 de noviembre de 2016

Matt Lewis: Naufragio en los mares antárticos.

Matt Lewis es un biólogo mario y autor de EL ËL ULTIMO HOMBRE: UNA VERDADERA HISTORIA DE DESASTRE Y SPERVIVENCIA EN LOS MARES ANTÁRTICOS. Solo tenía 23 años cuando fue contratado como científico en un arrastrero sudafricano. Destino. las islas de  Georgia del Sur, para pescar uno de los más preciados bocados de la Tierra: el robalo chileno. Tres semanas má starde, estaba tumbado con otros 70 compañeros en un botesalvavidas. 17 de sus compañeros de tripulación murieron.

¿Por qué decidiste enrolarte en Sudur Havid?

Bueno; necesitaban un científico, un observador neutral, para que declarara que las capturas eran conforme a la ley. Me dieron a elegir entre dos arrastreros, y escogí el Sudur Havid, el peor de ellos, porque los oficiales hablaban en inglés.

Fuísteis a pescar róbalos chilenos. Los describes como "UN MISIL DE CRUCERO ABISAL CON DIENTES".

La mayoría de los robalos que pescamos abultaban lo mismo que los muslos de un hombre adulto. Suelen vivir 60 años, medir dos metros, y pesar 100 kilos. Es un hermoso pez de un color gris o marrón. Su princial característica es su boca. Si te muerden no te van a soltar.

Las líneas de arrasttre provocan mortalidad entre los albatros. ¿Viste evidencias de ello?

Una línea de arrastre es una cuerda de 15 millas de largo con 14.000 anzuelos cebados con sardinas. Y a los albatros les encantan las sardinas. Si lanzas la red de día, es seguro que te vas a cargar un número importante de aves marinas. Por eso las colocábamos de noche.
Un compañero de tripulación había navegado en un arrastrero ilegal. Cada vez que lanzaban las redes tenían que tirar por la borda los cadáveres de 400 aves marinas. Nosotros solo tiramos dos cuerpos. Las otras dos están a salvo.

Describe la tormenta.

Salías a cubierta y las olas eran tan altas que hacían sombra. Ya sé que es ridículo que a las 8:00 de la mañana salgas a pescar con olas de más de 20 metros, más altas que la chimenea del barco, pero era lo que había. Incluso en el puente tenías que asegurarte que había algo firme delante de tus piernas para evitar caerte.

¿Cuándo descubrís que estaís en problemas?

Vino Danie, un compañero, a la cubierta donde fileteábamos los pees y me preguntó si tenía un cuchillo. Le pregunté para qué lo quería. Me dijo que si las cosas se ponían muy negras, la gente lucharía con los cuchillos por los mejores sitios de los botes. Creía que en situacions extremas los marinos se ayudaban. Pero Danie me dijo que me quitase esa idea de la cabeza.
Volvió más tarde y me pidió un cuchillo que usábamos para filetear los pescados. Lo clavó en la mesa de madera y comentó: "Ahora sí que me sirve". Entonces comprendí que tendríamos que abandonar el barco.

10 de tus 70 compañeros de bote salvavidas murieron. ¿Por qué crees que pasó?

El forense dijo que fue de hipotermia, pero creo que fue por la rapidez y falta de preparación con que abandonamos el barco. Muchos iban en zapatillas y con camisetas de manga corta. Piense en esto. la mayoría eran marineros sudafricanos negros y mestizos que venían de un puerto de clima templado y de repente, en menos de una semana nos plantamos en un lugar donde el agua está a - 1º.
Yo había recibido entrenamiento como submarinista por lo que sabía que era mejor permanecer lejos del agua, caliente y seco, si esto era posible. Descubrí que no teníamos equipos de emergencias en los tres botes. Además mantenía mi cabeza ocupada en pequeñas tareas como achicar el agua y procurar mantenerme seco. También ayudó que subiera al bote una de las sillas que no estaban atornilladas en el puente del Sudur Havid.

¿Quién os rescató?

Los tripulantes del Isla Camilla, de Chile. Tuvimos suerte. Nos encontraron hora y media después de llegar a la zona del naufragio. Teniendo en cuenta que cuendo mandamos los mensajes de socorro el barco más cercano estaba a 100 millas del Sudur Havid, es tener mucha suerte.
Le dije al capitán Sandoval que si tenía una hija la llamaría Camila, como su barco. Mantengo el contacto con él y he cumplido mi palabra.

¿Qué dijo el tribunal naval sudafricano?

Repartió las responsabilidades penales. Los armadores fueron penalizados por mandarnos a las aguas antárticas sin los equipos de emergencia adecuados. El capitán, "Bubbles" Mc Donagh y Boetie ( el patrón de pesca) fueron puestos en las listas negras de las navieras por perder el barco por negligencia. Si nos hubieran escuchado cuando les dijimos que era insensato pretender pescar con olas de más de 20 metros no se habría perdido el barco ni las 17 vidas. Habríamos perdido solo parte del aquipo de pesca y algunas presas.

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