viernes, 30 de diciembre de 2016

Los tesoros vivientes de China.

China es un país de misterios, pero ninguno tan grande como su maturaleza salvaje. Enormes extensiones de montañas y desiertos albergan sorprendentes y exóticas criaturas, muchas desconocidas. Para muestra, un simple ejemplo. Ocho de cada diez especies de mamíferos existentes en tierra firme son chinos. En el inmenso país asiático hay mucho más que osos panda.

Xiao Zhitou había subido al monte para recolectar hierbas medicinales. Estaba en ello cuando oyó un ruido a sus espaldas. Allí estaba una criatura antropomorfe, cubierta de pelo ralo y anaranjado, observándole con curiosidad. El rostro era chato y azulado. El humanoide no estaba solo. Tras el fueron irguiendose más simios como él.
Xiao Zhitou retrocedió un  paso. La criatura reaccionó levantando un labio y mostrando unos colmillos capaces de partir un gato por la mitad. Xiao Zhitou no perdió la oportunidad de huir de aquellos seres. ¿Quiénes eran? ¿Los yetis de las montañas? En la aldea del campesino no había muchos libros. Por eso tardó unos meses en tranquilizarse cuando uno de los habitantes de la ciudad, un zoólogo, le explicó que en sus montañas compartía el espacio con los monos dorados. No solo eso; eran rarísimos y debía sentirse orgulloso de haberlos visto, por lo menos una vez en su vida.
China es el paraíso que más ecosistemas completos tiene. Los chinos pueden visitar la Ciudad Prohíbida en Beijing, ver los Guerreros de Terracota en X´ian o pasear junto a la Gran Muralla pero pocos saben que tienen el mayor desierto de Asia Central, ver en persona una de las misteriosas panteras nebulosas, un faisán dorado o ver de cerca un antílope chiru.
En China hay pandas rojos, que son arborícolas. El takín es una mezcla de antílope, yak y carnero y tiene un pelaje tan preciado que ha inspirado una leyenda tradicional muy parecida a la de Jasón y el Vellocino de Oro. Los pandas gigantes fueron clasificados, al igual que los pandas rojos, dentro de la familia de los mapaches. Los genetistas han desmentido esto, y los han incluído en la familia de los osos. Son los únicos osos que casi nunca comen carne.
En China también hay tigres siberianos, elefantes, osos, salamandras gigantes y caballos salvajes. También hay varias especies de mono, como el dorado, que soportan bien el terreno montañoso y el frío. De hecho, estos simios tienen el hocico chato, como el del difunto Michael Jackson, para adaptarse mejor a las bajas temperaturas.

LOS PANDAS ROJOS:

Al principio se consideró que pertenecían a la familia de los mapaches: luego se los relacionó con los osos pandas. Ahora los zoólogos saben que estos "zorros de fuego" - como los llaman los chinos- pertenecen a su propia familia, los Asturidae.


LOS ANTÍLOPES CHIRU:

También conocidos como antílopes tibetanos. En 1900 quedaban un millón de ejemplares. Hoy solo quedan 75.000. Los furtivos les dan caza porque con su pelaje se fabrican unos chales muy apreciados por los turistas.






LA PANTERA NEBULOSA:

¿Has parpadeado? Pues le has dado a este felino los segundos precisos para ocultarse en las junglas chinas sin ser vista. Es un animal muy poco abvistado, de hábitos nocturnos, arborícola y con los colmillos más grandes en relación con su tamaño de todos los felinos.






No hay comentarios:

Publicar un comentario