martes, 28 de marzo de 2017

La annesia.

En 2007, una encefalitis viral atacó el cerebro de la música, ilustradora y piloto amateur Lonni Sue Johnson. Johnson perdió muchos de sus recuerdos y su capacidad de crear otros nuevos se vio alterada.Hoy, ella vive en lo que el periodista Michael D. Lemonnick llama EL PERTETUO AHORA. Por lo menos así es como ha llamado a su libro y a los nuevos descubrimientos que esta tragedia personal ha hecho posibles.

Háblános de Lonni Sue Johnson.

Era una gran artista comercial para el New Yorker y otras publicaciones. También era una música amateur y una piloto de avionetas privadas. Durante las Navidades de 2007, en la granja familiar de Cooperstown sintió fiebre y dolor de cabeza. Se comportaba de manera incoherente, por lo que sus vecinos le llevaron al hospital, donde los neurólogos le diagnosticaron una encefalitis viral, la peor enfermedad cerebral. Mucha gente muere, o sufre secuelas por el resto de su vida. Muchas de esas secuelas afectan a los recuerdos.
Las secuelas de Lonni Sue fueron la annesia, es decir, no recordar nada de su pasado personal. Al principio ella no se preocupó relativaente, porque su madre y su hermana la habían padecido. Pero recordaba que había sido artista gráfica y piloto de aviones. Al cabo de seis u ocho meses puso recordar su habilidad para leer las partituras y tocar la viola.
Pero los principales episodios autobiográficos se han perdido. Cuando un familiar recordó el funeral del padre de Lonni Sue ella dijo: "¿Cómo que mi padre ha muerto?¿Cuándo ha sucedido?¿Por qué nadie me dice nunca nada?"
Vive enclaustrada en su granja de Coopertown porque el ambiente es familiar para ella, pero tiene problemas para reconocer a los nuevos inquilinos del vecindario. Ni siquiera Lonnie tiene conscienca de haber enfermado y sufrir las secuelas.En tristísimo.

¿Por qué es tan importante la memoria?

Bueno, hemos construído nuestras vidas en torno a lo que recordamos. Cuando hablamos con un conocido inconscientemente recordamos experiencias en común anteriores. Las agradables, y las que no lo fueron tanto. Los recuerdos que los demás tienen de nosotros configuran una parte importante de nuestro yo.

La memoria está directamente relacionada con una región del cerebro llamada hipocampo. Todavía los científicos discuten la labor de esta región cerebral. ¿Puedes hablarnos de eso, Michael?

Muy pronto, los neurocientíficos llegaron a la conclusión de que nustra memoria estaba situada en el cerebro. Se diseccionaron cerebros de diferentes animales hasta que se asignó la memoria al hipocampo.
Aún así, nadie sabe con certeza la función del hipocampo. Los primeros tratados de neurología lo relacionaban con el sentido del olfato. Ahora, los científicos están empezando a admitir que el hipocampo es vital para navegar a través de nuestros recuerdos y para orientarnos en el mundo físico. Las neuronas del hipocampo recigen olores, sensaciones, sabores y otra información y la almacenan de forma que somos capaces de recordar cosas del pasado.

Uno de los más importantes casos de pérdida de memoria o annesia es de un hombre llamado Henry Molaison. Cuéntanos su historia.

Molaison sufría una grave epilepsia que fue a peor cuando cumplió los 20 años. La medicación no pudo hacer nada por él. Él no era apto para trabajar y vivía con sus padres. Entonces un neurocirujano decidió hacer una operación en la zona del hipocampo de Molaison.
Cuando Molaison salió del quirófano, estaba claro que algo malo había pasado. Henry tenía unos síntomas muy parecidos a los de Lonni Sue: no podía recordar el pasado ni formar nuevos recuerdos. No recordaba las caras de sus médicos de un día para otro, a pesar de que los veía con frecuencia.
Así los neurocirujanos supieron que el hipocampo estaba relacionado con la capacidad de recordar o de olvidar.

Lonni Sue está sometida a un constante escrutinio. ¿Por qué es tan importante esta paciente psiquiatrica en particular?

El caso de manual, Henry Molaison, nunca fue a la escuela ni tenía habilidades especiales o talento de algún tipo cuando a los 27 años, perdió su hipocampo. Lonni Sue, en cambio, es una ilustradora, con una formación intelectual importante. Sabe tocar, leer música, y sabe muchísimo sobre los compositores. También es piloto particular, por lo que conoce partes de los aviones, listas de procedimientos de vuelo, y normas que regulan el tráfico aéreo.
Esto nos da pistas acerca de dónde reside la creatividad. ¿Por qué no se perdió junto con todo lo demás?
Al principio quería titular mi libro LA MUJER QUE SE PERDIÓ A SÍ MISMA, pero no es cierto. Lonnie Sue se ha vuelto más dependiente, ante una sociedad cada vez más gregaria, pero no se siente mal al respecto. Bromea y hace chistes continuamente. Y recibe a los nerólogos con una gran sonrisa, como las de las personas convelacientes. Ha perdido una parte importante de sí misma, sí, pero... ¿a ella misma?

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