martes, 21 de marzo de 2017

Los basters.

Demasiado negros para ser blancos, demasiado blancos para los negros, los basters de Namibia son descendientes de colonos europeos y mujeres nativas. Desde el siglo XIX luchan contra la marginación y por conservar las tradiciones.

Adaptación de un articulo de Bettina Sengling.

Wilhelm Theron es el propietario de una granja de 1500 hectáreas en las montañas de Namibia, solamente accesible por pistas polvorientas. No hay cobertura telefónica. La electricidad la proporciona un generador.
Wilhelm cría cabras y ovejas. No es una tarea fácil en una región asolada por una constante sequía. Pero Wilhelm ama este lugar. Creció en estas montañas que no regalan nada, más acogedoras con los escorpiones que con las personas y sus animales domesticos. Wilhelm la ama porque es tierra baster. Su tierra.
"Baster" proviene de un insulto de origen étnico. "Bastaard" es en holandés "bastardo", hijo ilegítimo. Los colonos europeos se lanzaron a explorar nuevas tierras. Como muchos de estos granjeros rehusaban traer mujeres a estas tierras inhospitas se relacionaron amorosamente con mujeres negras, de la étnia nama, hechas a las condiciones climáticas inhospitas y a las duras tareas del campo.
Hacia 1850, los hijos de estas uniones se instalaron en los límites del desierto de Namib. Negociaron con los nama, en cuyo territorio vivían. Cuando en 1880 las apetencias territoriales hicieron acto de aparición los basters se aliaron con las autoridades coloniales alemanas.
Desgraciadamente los alemanes perdieron la Primera Guerra Mundial. Hubo un reparto de despojos y Namibia fue anexionada por Inglaterra, que la unió a sus territorios coloniales de Sudáfrica. Durante la segunda mitad del siglo XX los basters tuvieron que hacer frente a las limitaciones raciales del apartheid. Los niños basters tuvieron que ir a las mismas escuelas que los niños de etnia herero y zulú y olvidarse de las universidades. También supuso que no había terratenientes basters, porque las grandes propiedades estaban solo en manos de los blancos afrikaner. Granjeros negros sólo los había en los lugares donde el Gobierno ponía a su disposición tierrascomunales.
Durante los años finales del apartheid los líderes de la comunidad basters, dirigidos por El Capitán, una especie de alcalde, negociaron con el Gobierno de Johannesburgo el disfrute de una región autónoma con capital en Rehoboth.
Cuando Mandela acabó con el apartheid en 1994, Namibia recupero los territorios explotados por los granjeros basters. Los fondos para el desarrollo agrario fueron a parara otros grupos tribales de línea genética más clara. Hay división entre los basters que se sienten negros y quieren ser asimilados por los namibios, y los que se sienten blancos y añoran los privilegios y la autonomia tan duramente arrancados durante el apartheid a los gobernantes afrikaner.

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