miércoles, 3 de mayo de 2017

Todo lo que es lícito saber sobre los mentalistas.

La fascinación que provocan quienes dicen que pueden adentrarse en nuestro cerebro viene avalada por la cantidad de series que tratan acerca de ellos. Vale, el mentalismo tiene truco, pero es mucho más que magia.

En 1850 un mago decía que iba a extraer un gatito blanco de una chistera y la gente creía que iba a crear vida de la nada. Ahora todo el mundo sabe que el gato está escondido en algún lugar  y que no aparecerá mas que cuando se lo indique el mago. De todas maneras, cuando en la década de 1970, el mentalista israelí Uri Geller apareció en las televisiones europeas doblando cucharas con el poder de la mente, afirmaba tener capacidades telequinésicas. Por suerte para todos, se encontró con su némesis: el mago canadiense James Randi. Este desentrañó el truco y desprestigió a Geller a causa de su cháchara paranormal.
"Todos nos creemos libres y autónomos en nuestras decisiones, pero los publicistas, los líderes políticos y los cabecillas de las sectas destructivas saben desde hace tiempo que no es así en absoluto", dice Luis Pardo, un mentalista que estudió un master de hipnosis clínica para poder hacer sus trucos delante del público.
"El equipo de un mago pueden ser los naipes, las pelotitas o unos pequeños cordeles. El nuestro es la psicología humana. Los buenos mentalistas decimos que todo se trata de un truco, de psicología aplicada para entretener. De todas maneras hay quien quiere descubrir mis trucos con el fin de acusarme de actuar con deshonestidad. También están las personas que me preguntan si puedo ponerles en contacto con sus seres queridos muertos o sanar con las manos. Y un mentalista no hace nada de esas cosas".
"Hubo polémica con el "truco" de adivinar el número premiado de la lotería por mi colega español Anthony Blake. El escribió un número de cinco cifras y lo introdujo en una caja fuerte custodiada por guardias de seguridad. Se le acusó de haber adiestrado a un enano para colarse en la caja fuerte y depositar allí un número con la cifra correcta tras el sorteo de Navidad. Blake dijo que lo suyo eran trucos, que no tenía poderes, y lo dijo desde el principio. Afirmó que iba a mentir y a manipular. Fue honesto"
Luis Pardo está especializado en la hipnosis, un estado de consciencia inducido. "Dicen que lo usaba Rasputín para ralentizar los latidos del corazón del zarevitch Alexis y detenerlas hemorragias provocadas por la hemofilia de este modo"
"En realidad, no es un método falible. Se necesita la colaboración del sujeto. Se ha abusado de los espectáculos donde se les pide a los sujetos que hagan cosas absurdas y degradantes, o se han usado ganchos. Por esta razón, estos espectáculos están de capa caída."
"Yo puedo conseguir que mires una foto durante quince segundos. Y puedo hacerte retroceder hacia atrás con la hipnosis, hasta el momento en que observabas esa foto, para que me la describas con detalle. Por eso los trucos de los mentalistas interesan tanto a las policías de todo el mundo".
Le pregunto por Patrick Jane, el personaje de la serie EL MENTALISTA. En la serie Patrick es un mentalista televisivo caído en desgracia tras el momento en que el público descubre sus trucos. Cuando pierde su familia a manos de una especie de Napoleón del crimen llamado John el Rojo, empieza a colaborar con el FBI para frenar a este villano. He sacado el tema de los magos que colaboran con la Policía y no me puedo resistir a preguntar por ellos a Luís Pardo.
"En realidad, Jane sobreactúa. Pero somos muy buenos leyendo la expresión corporal de los acusados, su mirada y lo que no dicen o dicen a medias".

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