sábado, 22 de julio de 2017

La Inteligencia Artificial (IA)

Es posible que no seamos conscientes de ello, pero el aprendizaje automático es parte de nuestra vida cotidiana, desde las opciones de compra de productos Amazon hasta la controvertida vigilancia de nuestros datos que hace en INCIBE, aquí en España. Pocos entendemos las implicaciones de este nuevo mundo, sin embargo.
Por eso, hace ya un par de años Simon Worrall entrevistó a Pedro Domingos, un profesor de Ciencias de la Computación y autor de EL ALGORITMO MAESTRO: CÓMO LA BÚSQUEDA DELA ÚLTIMA MÁQUINA DE APRENDIZAJE VA A REHACER NUESTRO MUNDO.

El Santo Grial de la informática es una máquina que pueda enseñarse a sí misma. Explica el aprendizaje de las máquinas en un lenguaje para profanos.

En las antiguas computadoras BASIC la gente tenía que escribir complejos algoritmos para qe los ordenadores hiciesen cosas sencillísimas. En los nuevos ordenadores, las sucesivas búsquedas del usuario les permiten seleccionar qué archivos prefiere ver. Netflix usa esto para recomendar películas. Amazon recomienda libros; Facebook y Twitter lo usan para cribar de un océano de información insustancial, la que ya no lo es tanto para nosotros.

¿Qué es el Algoritmo Maestro que citas en tu libro?

El Algoritmo Maestro es uno que encuentra soluciones creativas crivando datos. Si le das datos sobre posiciones planetarias descubrirá por sí sólo la Ley de la Gravedad de Newton.. Si le das datos sobre cristalografía, descubrirá la doble hélice. Si le das los expedientes médicos de una serie de enfermos cancerígenos descubrirá una mejor manera de combatir el cáncer, y puede que tratamientos más eficaces.
Un ordenador alimentado con un Algoritmo Maestro podría ver más estudios médicos en menos tiempo que el que usarían un equipo multidisciplinar de humanos y llegar a soluciones basadas en esa información.

Me interesan las aplicaciones médicas de ese Algoritmo. Cuéntanos más.

Curar el SIDA es muy difícil porque muta muy rápidamente. Y además organiza varios ataques en diferentes lugares del organismo. Con el cáncer el problema es que esas células perversas mutan a medida que crecen. El cáncer de febrero de 2015 ya no es el mismo que el de septiembre de 1015. Para combatir cada caso haría falta un equipo completo de médicos especializados y costosas pruebas que el presupuesto de los hospitales no permiten hacer.
Como resultado no hay un solo medicamento que cure el cáncer. Un Algoritmo Maestro examinaría el genoma del paciente, el historial clínico y el genoma alterado por el cáncer y decidiría qué combinación de medicamentos es la mejor para ese paciente.

Todos los especialistas en IA dicen que el 47 por ciento de los empleos están en peligro a largo plazo debido a la automatización. Como los empleados de la limpieza.

Dígale a esos expertos que tomen manzanilla (Risas) En serio no son los trabajos físicos, en los que hay que interactuar con un entorno cambiante los que corren peligros. Nos ha costado enseñar a andar y subir escaleras a un robot, así que imáginese trabajar un lugar donde todos los días las papelaras cambian de sitio. Tampoco desaparecerán aquellos en los que es preciso el sentido común y tener que adaptarse.
Son los trabajos de cuello blanco los que corren peligro, por su rutinariedad y su carácter intelectual. Abogados, médicos, oficinistas.... Trabajos de cuello blanco.

Me estoy acordando del bueno de Edward Snowden cuando proclama que los equipos de informática de los Servicios de Inteligencia amenazan nuestras libertades civiles. ¿Tenemos que sentir temor?

No. La mayoría de las comunicaciones entre los usuarios de Internet son inofesivas para la Seguridad Nacional. Si la NSA se metiera en esa sopa creciente necesitaría más gente y más presupuesto para verlo todo y no perderse nada. Esa fue una de las causas de la ineficacia de la Stasi en la RDA. Tenían más informadores que información importante para mantener el sistema.
Pero sí llegará un momento en que como usuarios de Internet tendremos que decidir si queremos regular nosotros Internet o querremos que lo hagan los Gobiernos y las empresas de publicidad.

El filósofo chino Laozi afirmó: EL MEJOR SOLDADO LUCHA SIN VENGANZA, SIN IRA Y SIN ODIO. ¿Los robots nos sustituirán en el campo de batalla?

Ahora hay un interesante debate en las naciones unidas sobre eso. Creo que sería un error prohibir las armas robóticas del mismo modo que ya ha hemos prohíbido las armas químicas y biológicas. Un robot puede analizar a qué le dispara y por qué, si algo es una amenaza para él o no. Además no actúa movido por el miedo, la ira o la venganza y es inmune a la propaganda política.
Me gustaría que en el futuro los Gobiernos lucharan por ver quién es capaz de destruir y crear tecnología de guerra más eficaz. Sería más humano que ver quien siega más vidas. Pero creo que eso será una utopía, dada la naturaleza humana.


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