miércoles, 19 de julio de 2017

Las preguntas coloquiales que harán más plenas nuestras vidas.

En 2016, James Ryan pronunció un discurso sobre autoayuda ante un público de estudiantes graduados. Lo que no sabía es que el discurso, un trabajo de rutina, inspiraría a las más variadas personas del mundo académico, pedagógico y empresarial. El discurso se transcribió en Internet en una página que ha recibido más de 8,5 millones de visitas. Por lo cual James Ryan ha desarrollado sus ideas sobre la comunicación verbal entre las personas en su libro ESPERA, ¿QUÉ? Y OTRAS PREGUNTAS ESENCIALES DE LA VIDA.
¿LO ESPERABAS?, es una forma de pautar, aclarar y entender. ¿CÓMO PUEDO AYUDAR?, nos enseña a ser más participativos. "¿NO PODRÏAMOS AL MENOS...?" ofrece al menos la oportunidad de buscar una salida a situaciones difíciles con la ayuda del interlocutor. "¿QUÉ IMPORTA REALMENTE?, nos ayuda a dar la importancia correcta a las cosas de nuestro devenir diario y profesional.

¿cual es la respuesta del público ante tu discurso ante los graduados, la que te llevó a escribir el libro?

Bueno; me he cruzado durante el último año con ejecutivos, pastores de las iglesias protestantes, abogados, etc... Me dijeron que no solo aplicaban mis enseñanzas sino que se habían organizado seminarios para analizar en profundidad cómo se podrían beneficiar profesionalmente las empresas y las familias.

Vamos a hablar de la curiosidad y de su muletilla conversacional recurrente: "ME PREGUNTO...".

Bueno; es muy curioso esto de la curiosidad. Hay estudios estadísticos por parte de los expertos en relaciones sociales que afirman que las personas curiosas resultan más atractivas, desde el momento en que se interesan por el interlocutor. Vivan más años porque parecen, en la mayoría de los casos, menos ansiosas. Claro, que si hay menos ansiedad, es seguro que te vas a interesar más por los demás y te vas a involucrar más con tu entorno. Es la clásica historia del huevo y la gallina.

Una escena conmovedora del libro es tu experiencia como voluntario en un centro de menores discapacitados. Háblanos de Cindy y de la pregunta: "¿CÖMO PUEDO AYUDAR?

Bueno, se trataba de un centro con chicos con problemas de movilidad. Yo no sabía mucho sobre el tema, y cuando no sabes mucho sobre algo, es fácil meter la pata con la mejor intención del mundo. Pero había una chica de 12 años con síndrome de Down - la llamaremos Cindy,  pero ese no es su nombre- que sabía perfectamente lo que necesitaban los chicos/ as. Y no le importaba explicármelo y dedicar tiempo a eso. Sabía tanto como un voluntario experto, con una formación adecuada.
Por lo tanto ¿CÖMO PUEDO AYUDAR? es una muletilla apropiada a situaciiones de auxilio a la comunidad. Le das opción, desde la humildad, a que la persona que necesita ayuda exprese sus carencias y necesidades. No hay que tener miedo de dejarse ayudar en medio de una actividad en la que se supone que el que auxilias eres tú.

Seguro que te has dejado muletillas en el tintero.

Si tuviera que escribir una secuela dedicariá espacio a AÚN ASÍ, ¿VALIÓ LA PENA? àra situaciones de duelo. Esta sacada de un poema de Raymond Carver llamado "EL ÚLTIMO PEDAZO.
Se leyó este poema en el funeral de mi bien amigo Kendall, que murió bastante joven. Hay que insistir en AÚN ASÍ porque demuestra que incluso la vida más plena tiene momentos de dolor y decepción, pero que todos recibimos algo valioso antes de morir. O así debería ser.
Otra pregunta muy importante, tanto en la mesa de Juntas como en el salón de casa es ¿QUË OPINAS?. En algunos grupos hau personas más locuaces que tienden a monopolizar la conversación, dejando a un lado a personass más tímidas. El ¿QUË OPINAS? democratiza la conversación y la hace más participativa.

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