viernes, 21 de julio de 2017

Mala praxis en el Departamento de Psiquiatría del Instituto Max Planck.

EN 1990 SE ENTERRARON MUESTRAS CEREBRALES DE CIENTOS DE MILES DE PERSONAS DISCAPACITADAS ASESINADAS POR LOS NAZIS: CIENTÍFICOS ALEMANES LAS HABÍAN CONSERVADO DESDE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL PARA ESTUDIARLAS. LAS SEPULTARON TARDE, Y MAL. NUEVOS REGISTROS HAN DESCUBIERTO MUCHOS MÁS RESTOS.

Si visitamos el cementerio muniqués de Waldfriedhof nos encontraremos con una losa de piedra. "En memoria de las víctimas del nacionalsocialismo y los abusos a los que fueron sometidas en nombre e la medicina", dice lo inscrito en ella.
La Sociedad Max Planck creía cerrar así, con la supuesta imhumación de la totalidad de los cortes cerebrales y las muestras de tejidos, con el negro episodio de su colaboración entre 1933 y 1945 con el Programa Aktion T-4 d eugenesia.
En realidad la Sociedad Max Planck debió deshacerse de tan comprometedoras pruebas tras la derrota del Tercer Reich, pero siguieron usando estos materiales hasta 2016, entre ellos muchos de los que oficialmente se habían inhumado.

La maquinaria de eugenesia nazi llevó a la muerte a unos 300.000 pacientes, entre ellos muchos niños... Se llamaba Aktion T-4 porque las decisiones se tomaban desde una oficina en el nº 4 e la Tiensgartrausse de Berlín. Las presiones de la Iglesia Católica alemana, reprimidas duramente por la Gestapo, y los rumores entre los padres, pusieron fin oficialmente a las actividades en 1941, aunque se siguieron esterilizando personas y matando, a petición de los frenólogos, pacientes " a la carta" en nombre de la raza aria
En la década de 1980, el historiador berlinés Göltz Aly declaró que la Sociedad estaba usando todavía esos tejidos y cortes cerebrales. Así que la Conferencia de Ministros de Educación y Ciencia encargaron su identificación, catalogación e inhumación, cosa que se verificó poco antes del amanecer del 21 de febrero de 1990.
Un informe de 2015, encargado por la propia Sociedad, afirma que se había falseado los informes de estrega de muestras en 1990. Martin Stratman, presidente de la Sociedad, ordenó un registró de los almacenes. Durante el mismo aparecieron envases de cristal con cortes cerebrales en la sede de Munich, además de un archivo con el nombre de los pacientes ejecutados para obtenerlos. Si se hubiese tenido antes ese archivo, se habría podido constatar que la inhumación de 1990 fue un fraude, y se podría retribuir a las familias de las víctimas.
En uno de los estantes metálicos se encontraron muestras conservadas en formol, en los que consta la fecha de fallecimiento, la edad de los pacientes y la causa de la muerte. Los frascos están marcados con rótilos como "mongolismo" o "idiocia", y todos están allí desde la época del Programa de eugenesia Aktion T-4. En el Museo de la Sociedad aparecieron más muestras fechadas en 1939
Después del registro de los sótanos, el Intituto destituyó a su director po mala praxis científica. Se ordenó interrar en un cementerio todo el material encontrado. El Instituto quiere inscribir el nombre de todos los afectados por las ejecuciones eugenésicas en la lápida del cementerio de Waldfriedhof.

Para saber más:
Death and Deliverance: euthanasia en Germany. 1900-1945
Michael Burleigh.
Cambridgwe University Press.

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