sábado, 9 de diciembre de 2017

Los bebés y la adquisición del lenguaje.

Betty Hart y Todd Risley eran dos pediatras que se centraron en los problemas de aprendizaje de los niños en edad preescolar (4 y 5 años). Se fijaron que los niños que habían nacido en entornos pobres tenían una menor productividad académica y les costaba más adquirir nuevos conocimientos, estando en las mismas aulas y recibiendo del docente la misma atención que los alumnos mejor situados.
Buscaron una manera de prevenir esto en lugar de atajarlo cuando ya el problema estaba declarado. Descubrieron que los padres de los niños "pobres" interactuaban menos con sus hijos, por lo que escuchaban 30 millones de palabras menos que los niños "acomodados" durante los cuatro primeros años de vida.

Los consejor de estos pediatras:

Sintonizar: ya sea cambiando el pañal, o en una visita al supermetcado, los padres deberán estar pendiente de a dónde se dirige la atención del bebé.
Hablar más con el bebé, aunque no pueda contestar con palabras. Responder a los eructos y arrullarlos.
Apagar los dispositivos tecnológicos. El cerebro del bebé es muy plástico. Estamos de acuerdo, pero lo que lás les estimula son las interacciones con los padres y familiares directos. Por eso hay que hablarles y tocarles.

Otra cosa que se debe hacer con los niños en edad escolar es reforzarles positivamente. La mayoría de los padres "empobrecidos" basan la educación de los bebés en prohibiciones como "No hagas eso", "Bájate de ahí" o "Cállate". No digo que no poner unas limitaciones desde pequeños a nuestros hijos no sea inadecuado pero no se puede basar una educación completa en esto.
También hay que diferenciar cuando se trata de corregir el comportamiento de los niños entre la vergüenza y la culpa. Los niños avergonzados no aprenden nada ni se enmiendan. Solamente aceptan que son malos. Por eso es mejor decir "Te comportaste mal" que afirmar "Eres malo"

Otra cosa que traigo a mi rincón de Internet son los estudios de la pediatra y logopeda Patricia Kuhl. Ella dice que los primeros cuatro años de vida son fundamentales a la hora de adquirir las entonaciones o los sonidos fonéticos de un idioma. Un niño de menos de 4 años puede aprender la fonética y la entonación del chino mientra que un adulto como Mark Zukerberg, que intentó aprender chino, no logrará hablár chino sin acento extranjero. Los   japoneses no pueden pronunciar las "R" del idioma español y las "Y".
Claro que para que aprendan las reglas fonéticas de un idioma los bebés deben estar expuestos a la voz de personas que lo hablen e interactuen y jueguen con ellos.

Para leer:
TREINTA MILLONES DE PALABRAS; CONSTRUYENDO UN CEREBRO INFANTIL.
Autora: La otorrinolaringóloga Dana Suskind.

No hay comentarios:

Publicar un comentario