sábado, 3 de febrero de 2018

El declive de la sexualidad en Japón.

En el país del Sol Naciente, las muertes superan a los nacimientos, el matrimonio se desploma y los jóvenes no tienen relaciones sexuales. Esto se debe en parte a las nuevas tecnologías ya que en el mundo digital, las chicas de los vídeos para adultos siempre dicen sí y el mundo es predecible. Otra de las razones es que muchas mujeres japonesas se están empoderando. "Esto es muy diferente de la cultura tradicional. En el pasado si tu marido tenía éxito en su empresa, tú considerabas que habías tenido éxito al casarte con él. Pero tener hoy un marido ya no es un síntoma de éxito", dice Eric Garrison, sexólogo clínico y consejero matrimonial.

Por otro lado, el alto coste de la vivienda en Japón así como los altos gastos de crianza de los hijos ha creado el caldo de cultivo perfecto para una nueva generación de parasaito shinguru, es decir parásitos solteros. Son jóvenes que viven con sus padres, sin interés por establecer vínculos románticos de ningún tipo. El escritor Maki Fukashawa los llamó en 2006 como los Hombres Herbívoros, porque ni siquiera consideraban atractiva la idea del sexo, es decir los placeres de la carne.

Las parejas y los matrimonios jóvenes, obligados a vivir en hogares con padres ancianos y los hijos recurren a los hoteles del amor. Son habitaciones que se alquilan por horas, con entradas secretas, parkings cubiertos y empleados que solo aceptan dinero en efectivo tras una pared opaca. Algunos alquilan disfraces de cosplay, material BDSM o juguetes sexuales.

Estos hoteles conforman la cuarta parte de la industria del sexo nipona, con distritos como el de Shibuya, en Tokio. Hay 30.000 hoteles del amor en todo el archipiélago y cientos solo en la capital.

No hay comentarios:

Publicar un comentario