martes, 20 de marzo de 2018

Aparece la Eskarabillera dos veces.

Todos los años, con motivo de las fiestas de San Fausto, mandamos por los aires por esos mundos de Dios una cabeza que se eleva con globos: la Eskarabillera. La gracia consiste en que el que se la encuentra recibe una invitación a las fiestas de Basauri, por parte de Herriko Taldeak. Nadie se ha llevado el gato al agua desde 2014.

Tras varios años de no dar señales de vida, se llegó a escuchar el rumor de que alguien con malas intenciones derribaba el muñeco y lo destruía para que el Ayuntamiento volviera a encargar al taller artesano de Irún una nueva cabeza. Pero solo eran rumores.

Hace unos meses un vecino de Caen, en Normandía telefoneó a Herriko Taldeak para comunicar la aparición de la Eskarabillera lanzada en 2017. Y hace escasos días apareció en mejores condiciones que la de 2017, la Eskarabillera de 2014, en el pueblo de Sarlat, en Dordoña. Teniendo en cuenta que cada nuevo mueco le cuesta al Ayuntamiento de Basauri la friolera de 500 euros es una buena noticia, sobre todo porque se acerca el 50 º aniversario de la Fiestas de Basauri.

Ambas cayeron en lugares boscosos y apartados.

Esto es un hito en el juego de encontrar la Eskarabillera porque también es mítico el año en que apareció en Checoslovaquia durante la Guerra Fría.

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