martes, 20 de marzo de 2018

Payasos asesinos y otros bulos de Internet.

En 1986, el escritor de novelas de terror Stephen Kinfg publicó IT, la historia de un simiestro payaso que vive en las alcantarillas, de las que solo emerge para matar niños. King se inspiró en el asesino enserie John Wayne Gacy, un asesino en serie de jóvenes homosexuales. Antes de que se encontrase una fosa común en su jardín, Gacy era un puntal de su comunidad, que incluso distraía a los niños enfermos bajo el disfraz de Pogo el Payaso.

Al poco tiempo de llegar a las librerías IT la gente comenzó a hacer llamadas absurdas a la Policía hablando de misteriosos payasos que les hacían señas y les indicaban que fueran a lugares oscuros. Se creó una psicosis mayúscula. Por supuesto, nadie murió a manos de esos payasos. Porque no existían, o porque eran adolescentes disfrazados sin más plan que la gamberrada inmediata.

Cuando en marzo de 2017 llegó la segunda versión de IT a los cines la psicosis empezó de nuevo. Había videos de payasos siniestros en Internet, llamadas a horas nocturnas a la Policía, por todos los lugares donde había conexión a Internet. Y de nuevo, ninguna víctima.

Desde el momento en que un youtuber o un bloguero colocan las noticias sin confirmar, para que su sitio sea más viral, y reciban ofertas de los servidores en forma de promociones y dinero, ya no se confirma nada. Hay payasos malos por doquier, la gente está asustada pero en los periódicos ningún payaso ataca realmente a nadie.

Otra leyenda urbana de Internet es la del videojuego asesino Polybius. Colocado en lugares escogidos de la ciudad de Portland, el juego tenía mensajes subliminales como: "No lo pienses, mátate", que provocaban pesadillas en los adolescentes que jugaban con esas máquinas arcade hasta conducirlos al suicidio. Se supone que estos videojuegos fueron retirados por los mismos hombres de negro que los instalaron.

En otra ocasión, tras los ataques del semanario satírico Charlie Hebdo, apareció en las portadas una imagen manipulada de uno de los supuestos integrantes: un hombre de unos 30 años, con barba y un chaleco acolchado que sostenía un Corán en las manos. Luego se descubrió que lo que tenía en las manos en la foto original era un I Pod, que el chaleco había sido añadido, y que el tipo tenía el pelo largo y barba porque era sij, una religión totalmente distinta a la musulmana.

El bulo o la leyenda urbana pretende resumir los temores colectivos reprimidos. La explosión de los pechos de Ana Obregón - que conserva ambos- en la cabina presurizada de un aviónestá detrás del terror a los cirujanos y a volar. Los payasos asesinos nos hablan del valle inquietante, un fenómeno psicológico, donde tenemos terror de cosas que parecen humanas pero de cuya humanidad no estamos totalmente seguros. Es una cosa con la que tienen que lidiar los expertos en robótica. Ya estaba presente en la novela de 1817 FRANKENSTEIN, donde la criatura está viva, pero esa vida es tan antinatural que la gente rechaza al monstruo sin saber muy bien por qué. Matamos a los famosos en Internet prque deseamos ser los primeros en comunicárselo al mundo, y porque nos da miedo nuestra propia muerte. Queremos bajar a personas como Beyoncé de su pedestal diciendo que han muerto, que nunca volverán a ser populares ni famosas, que ahora es la oportunidad de los demás.

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