1780. William Addis ha sido encarcelado en la prisión de Newgate por disturbios callejeros. A finales del siglo XVIII los dientes se lavaban frotándolos con un trapo con sal y otras substancias. Como los trapos de la cárcel no debían ser muy fiables, Addis se guardó un hueso de vaca de la cena y con un pequeño soborno a uno de los guardias consiguió unas cerdas y un punzón. Pegó las cerdas en unos agujeros hecho en el hueso de vaca. Al recobrar la libertad fundó la Compañía Addis. que todavía existe, y se puso a comercializar sus cepillos.
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