Naufragio en los mares australes: la tragedia de un pesquero sudafricano y el rescate que desafió a la muerte
Por la redacción
En las aguas heladas del océano Austral, cerca de la isla de Georgia del Sur, un viejo barco pesquero sudafricano se enfrentó en 1998 a una tormenta devastadora que acabaría convirtiéndose en una de las peores tragedias de la pesca industrial en la región. Años después, la historia volvió a cobrar relevancia gracias a una entrevista realizada por el periodista Simon Worrall para Book Talk al biólogo marino y superviviente Matt Lewis, autor del libro Last Man Off: A True Story of Disaster and Survival on the Antarctic Seas.
Lewis viajaba a bordo del pesquero Sudur Havid, dedicado a la captura de la valiosa merluza negra o pez de profundidad patagónico (Patagonian toothfish). Lo que debía ser una campaña rutinaria de pesca terminó en desastre cuando el buque, sometido a un fuerte temporal, comenzó a sufrir graves problemas estructurales y finalmente se hundió.
Supervivencia en condiciones extremas
Tras el naufragio, los supervivientes quedaron a la deriva en balsas salvavidas expuestas a temperaturas bajo cero, vientos huracanados y olas gigantes. Lewis relató que muchos hombres sucumbieron a la hipotermia mientras intentaban mantenerse fuera del agua helada. De los ocupantes de una de las balsas, varios murieron antes de que llegara ayuda.
La salvación llegó gracias al pesquero chileno Isla Camila, cuya tripulación localizó a los náufragos durante la noche en medio del temporal. Lewis afirmó que el rescate fue casi milagroso, pues la embarcación encontró la balsa apenas media hora después de llegar a la zona de búsqueda. En homenaje al barco que le salvó la vida, años más tarde llamó Camila a su hija.
Negligencias y responsabilidad
Uno de los aspectos más controvertidos abordados en la entrevista fue la investigación posterior al accidente. Según Lewis, el barco no estaba adecuadamente preparado para afrontar las condiciones extremas del océano Austral. Además, denunció la ausencia de equipos modernos de supervivencia y criticó la decisión de continuar faenando pese a las advertencias sobre los problemas que sufría la embarcación.
La investigación sudafricana atribuyó gran parte de la responsabilidad a los mandos del buque. Lewis sostuvo que la búsqueda de beneficios económicos llevó a ignorar señales de peligro que podrían haber evitado la pérdida de vidas humanas.
La pesca con palangre y sus efectos ambientales
La entrevista también profundizó en las técnicas de pesca empleadas por el pesquero. El sistema utilizado era el palangre (longline fishing), consistente en una línea de varios kilómetros equipada con miles de anzuelos cebados. Según explicó Lewis, cada línea podía llevar alrededor de 14.000 anzuelos con sardinas como cebo.
Este método es especialmente problemático para las aves marinas. Albatros y petreles intentan capturar los cebos mientras la línea se hunde y quedan enganchados, muriendo ahogados. Diversos estudios han confirmado que la pesca con palangre provoca la muerte de miles de aves marinas cada año en aguas del sur de África y del océano Austral.
Además de las aves, el sistema genera capturas accidentales de especies que no tienen valor comercial o que no forman parte de la cuota objetivo, lo que supone una presión adicional sobre los ecosistemas marinos. Para reducir estos impactos, los expertos recomiendan medidas como el calado nocturno de las líneas, el uso de dispositivos espantapájaros y el lastrado de los aparejos para acelerar su hundimiento.
Una lección sobre el mar y la responsabilidad
La experiencia de Matt Lewis constituye tanto un relato de supervivencia extrema como una advertencia sobre los riesgos de ignorar las normas de seguridad y los impactos ambientales de determinadas prácticas pesqueras. Su historia combina el drama humano del naufragio con cuestiones más amplias relacionadas con la gestión sostenible de los recursos marinos y la protección de la fauna oceánica.

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