La Tbourida: cuando las amazonas irrumpieron en la última carga del sultán
Durante siglos, la Tbourida —también conocida internacionalmente como Fantasía marroquí— fue un territorio exclusivamente masculino. Este espectacular deporte ecuestre, profundamente arraigado en la cultura amazigh y árabe de Marruecos, reproduce las antiguas cargas de caballería del ejército del sultán. Sin embargo, en las últimas décadas un fenómeno ha transformado esta tradición: la aparición de compañías femeninas capaces de competir al mismo nivel que las masculinas.
Un ejercicio militar convertido en patrimonio cultural
La Tbourida hunde sus raíces en las tácticas de caballería utilizadas por tribus amazighes y árabes del Magreb. La disciplina actual quedó configurada entre los siglos XV y XVI, cuando las cargas coordinadas de jinetes armados con pólvora formaban parte de la preparación militar de los ejércitos del sultán. Su propio nombre procede de baroud ("pólvora").
En 2021 la práctica fue inscrita por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La organización la define como una recreación de desfiles militares según convenciones y rituales ancestrales árabe-amazighes.
Cómo se desarrolla una exhibición
Cada equipo, conocido como sorba, está formado por un número impar de jinetes, normalmente entre 15 y 25. En el centro se sitúa el jefe de la formación, llamado mokaddem.
La actuación consta de dos fases:
- Hadda (saludo): entrada ceremonial al trote, ejercicios de armas y demostración de control del caballo.
- Talqa (la descarga): todos los jinetes lanzan a sus monturas al galope y disparan simultáneamente una salva de pólvora al final de la carrera. La perfección se mide por la sincronización absoluta del disparo; el ideal es que el público escuche un único estallido.
El equipo: caballos, pólvora y mosquetes
La Tbourida es tanto una competición deportiva como una exhibición artesanal.
El caballo
Tradicionalmente se emplean caballos de las razas Barb y Árabe-Barb, consideradas símbolos nacionales marroquíes. Son animales seleccionados por su potencia, resistencia y capacidad para soportar el ruido de la pólvora.
La silla y los arreos
Los arreos están ricamente decorados con bordados, cuero trabajado, plata y tejidos tradicionales. Cada región posee motivos propios que identifican a la tribu o procedencia de la compañía.
Los mosquetes
Los jinetes utilizan la mokahla (moukhala en algunas transcripciones), un largo mosquete de avancarga característico del Magreb. Históricamente deriva de las armas introducidas en el norte de África tras la expansión de las armas de fuego entre los siglos XVI y XVIII, con influencias otomanas, andalusíes y europeas. Hoy se emplean versiones ceremoniales cargadas únicamente con pólvora negra, sin proyectil.
La revolución femenina
Uno de los cambios más llamativos del siglo XXI ha sido la aparición de sorbas femeninas. Aunque la Tbourida era considerada una actividad reservada a hombres, numerosas mujeres procedentes de familias de jinetes comenzaron a entrenar y formar compañías propias. Algunas de las más conocidas surgieron en la región de Casablanca-Settat y otras zonas rurales del país.
Estas amazonas no compiten en una categoría simplificada: deben ejecutar exactamente las mismas maniobras, controlar caballos igualmente potentes y lograr la misma sincronización en la descarga final.
Su presencia ha supuesto una transformación cultural importante. Allí donde antes la mujer participaba como espectadora o en labores de apoyo, ahora ocupa el centro de la pista montando a toda velocidad y disparando junto al resto de la formación.
Uniforme y normas de presentación para las mujeres
Las competiciones oficiales buscan preservar la estética histórica de la disciplina. Por ello, las compañías femeninas suelen vestir prácticamente el mismo atuendo tradicional que los hombres:
- Caftán o túnica tradicional amplia.
- Turbante o tocado regional.
- Babuchas tradicionales.
- Cinturón y accesorios de época.
- Mosquete ceremonial y, en ocasiones, espada simbólica.
Respecto al maquillaje, las regulaciones deportivas se centran principalmente en la uniformidad, la seguridad y la fidelidad histórica. En la práctica, las jinetes suelen utilizar maquillaje discreto o inexistente durante la competición, ya que el reglamento valora una apariencia homogénea de toda la sorba y el protagonismo recae en la ejecución ecuestre más que en la presentación individual. No existe una tradición histórica de maquillaje vistoso asociada a la Tbourida competitiva. Las exigencias principales son mantener la coherencia del vestuario tradicional y la uniformidad visual del grupo.
Dónde puede verla un turista
Salon du Cheval d'El Jadida
Es el acontecimiento ecuestre más importante del país. Reúne a las mejores compañías masculinas y femeninas y acoge el Gran Premio de Tbourida.
El Jadida
La ciudad se ha convertido en la capital moderna de la disciplina gracias al salón ecuestre anual.
Moussem y fiestas regionales
La Tbourida aparece habitualmente en:
- Festividades religiosas.
- Ferias agrícolas.
- Celebraciones tribales.
- Grandes bodas rurales.
Región de Marrakech
Diversas excursiones culturales y eventos rurales en los alrededores permiten contemplar exhibiciones durante determinadas épocas del año. Aunque las demostraciones más auténticas suelen celebrarse en festividades locales y moussems tradicionales.
Más que un deporte
La Tbourida sigue siendo una demostración de velocidad, disciplina y valentía, pero también un símbolo de identidad amazigh y marroquí. La irrupción de las compañías femeninas no ha roto la tradición; la ha ampliado. Hoy, cuando una sorba de mujeres lanza a sus caballos al galope y hace resonar una única descarga perfectamente sincronizada, está participando en un ritual que conecta el Marruecos contemporáneo con siglos de historia militar, ecuestre y cultural.
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