viernes, 26 de junio de 2026

Cine para adultos. Realidad y ficción.

 LOCUTOR: Hoy hablamos sobre cómo algunas personas confunden lo que ven en la pornografía con las relaciones reales. Nos acompaña Marcos, actor del cine para adultos. También está con nosotros Dani, de 19 años, que ha querido compartir una experiencia.

DANI: Hola. Me da un poco de vergüenza. Hace unos meses intenté hacer con mi novia cosas que había visto en vídeos. Pensaba que era normal. Ella se asustó, me dijo que la estaba tratando fatal y sus padres acabaron prohibiéndome acercarme a ella durante un tiempo. Me siento fatal.

LOCUTOR: Gracias por contarlo. Marcos, ¿qué le dirías?

MARCOS: Lo primero, que hayas llamado ya dice mucho. Estás intentando entender qué pasó. Y quiero decirte algo muy importante: lo que yo hago es una actuación, no un manual sobre cómo comportarse con una pareja.

DANI: Pero parecía que a las actrices les gustaba todo. Y, sinceramente, a veces da la impresión de que solo tienes que parar la mano y ya está, porque todas las chicas están por ti.

MARCOS: Ojalá fuera tan simple, pero no lo es. Esa idea es precisamente una de las más engañosas. En la vida real no basta con “parar la mano” ni con asumir que alguien está disponible porque te mira, sonríe o aparece en una escena. Las personas tienen límites, deseos, dudas y momentos en los que no quieren nada. Y eso hay que preguntarlo y respetarlo siempre.

LOCUTOR: O sea, que no es espontáneo.

MARCOS: En absoluto. Antes de cada escena se habla de los límites, de lo que acepta cada persona y de lo que no. Hay coordinadores, pausas, palabras para detener la grabación y un equipo alrededor. Si alguien dice “no”, se para.

DANI: Yo creía que lo de sujetar del cuello o tirar del pelo era simplemente parte del sexo.

MARCOS: Me alegra que lo preguntes. No. Eso no debe imitarse. Son prácticas que pueden causar daño físico o psicológico si se hacen sin conocimiento, sin consentimiento específico y sin experiencia. Mi consejo es muy sencillo: si lo has visto en una escena, no asumas que es algo que debas hacer en tu vida.

LOCUTOR: Mucha gente imagina ese trabajo como algo siempre excitante.

MARCOS: La realidad suele ser bastante menos glamurosa. Y, además, no tiene nada que ver con esa fantasía de que “todas las chicas están por ti”. Yo comparto muchas de las frustraciones afectivas de los hombres de mi edad. También conozco la soledad de pasar noches enteras en hoteles del extranjero o en hostales cutres, lejos de casa, sin nadie con quien hablar de verdad. Hay mucho cansancio, mucha rutina y bastante más vacío del que la gente imagina.

DANI: Nunca había pensado en eso.

MARCOS: Porque el público solo ve el montaje final. Igual que una película de acción no te enseña los cables, las colchonetas o las tomas falsas.

LOCUTOR: Entonces, si alguien quiere tener una relación sana, ¿qué debería copiar?

MARCOS: La comunicación. Preguntar. Escuchar. Respetar un “no” sin discutir. Y recordar que una pareja no está ahí para reproducir una escena de ficción, sino para construir una experiencia que ambos quieran compartir.

DANI: Creo que ahora entiendo dónde me equivoqué. Intenté parecerme a un personaje, en vez de comportarme como un buen compañero.

MARCOS: Exactamente. Si alguna vez una escena te hace pensar “esto queda espectacular”, recuerda que espectacular no significa recomendable. En la vida real, el respeto siempre es más importante que la imitación.

LOCUTOR: Me parece una buena conclusión. La ficción puede entretener, pero las relaciones reales se basan en el consentimiento, la comunicación y el cuidado mutuo.


LOCUTOR: Antes de despedirnos, Marcos, te he visto pensativo desde que ha llamado Dani. ¿En qué estabas pensando?

MARCOS: En que probablemente no sea el único. Y eso me preocupa.

LOCUTOR: ¿Por qué?

MARCOS: Porque en Internet siguen circulando muchísimas escenas antiguas mías. Algunas tienen un tono muy agresivo, con empujones, movimientos bruscos o una intensidad que, fuera del contexto de un rodaje, puede dar una idea completamente equivocada de cómo son las relaciones sexuales.

LOCUTOR: ¿No puedes pedir que las retiren?

MARCOS: Ojalá fuera tan sencillo. Muchas de esas escenas las produjeron empresas para las que trabajé hace años. Yo aparezco en ellas, pero no soy el propietario de los derechos de autor ni controlo dónde acaban distribuidas. Algunas se han copiado y resubido tantas veces que es casi imposible seguirles la pista.

LOCUTOR: Debe de ser frustrante.

MARCOS: Muchísimo. Porque hoy puedo sentarme aquí y decir claramente que aquello era una interpretación, que había acuerdos previos, que había un equipo de rodaje y que no es un modelo para la vida real. Pero no sé quién verá esas escenas mañana ni cómo las interpretará.

LOCUTOR: ¿Temes que haya más personas que saquen conclusiones equivocadas?

MARCOS: Sí. Casos como el de Dani me hacen pensar que puede haber otras personas que crean que la intensidad o la agresividad son una forma de demostrar deseo. Y eso no es el mensaje que me gustaría transmitir.

LOCUTOR: Si alguien encontrara una de esas escenas, ¿qué te gustaría que recordara?

MARCOS: Que está viendo una obra de ficción para adultos, no un tutorial. Lo importante no es copiar lo que hace un personaje, sino comprender que las relaciones reales requieren comunicación, confianza y consentimiento. Si una conducta puede hacer daño o intimidar a la otra persona, no debería improvisarse ni asumirse como "normal" porque aparezca en un vídeo.

LOCUTOR: En el fondo, la diferencia está entre interpretar un papel y convivir con una persona.

MARCOS: Exacto. Yo interpreto personajes. En mi vida privada jamás asumiría que una pareja quiere algo porque una actriz lo representó en una escena. En las relaciones reales se pregunta, se escucha y se respetan los límites. Esa es la parte que merece la pena imitar.

Grandes éxitos musicales de Xabier Arzalluz.

 


Ficción humorística. Inspirada libremente en personajes públicos. No representa hechos reales.

jueves, 25 de junio de 2026

Jeffrey Epstein y las teorías pseudocientíficas delirantes.

 

Así comenzó la guerra de Secesión estadounidense. (1860-1864)

 


Edición Extraordinaria

Charleston, Carolina del Sur, 14 de abril de 1861

EL FUERTE SUMTER SE RINDE TRAS BRILLANTE ACCIÓN DE NUESTRAS BATERÍAS

El pabellón federal arriado después de treinta y cuatro horas de fuego. La ciudad contempla el combate desde los tejados y los muelles. Persiste la esperanza de una solución pacífica entre el Norte y el Sur.

Por nuestro corresponsal especial

Charleston ha sido testigo de un acontecimiento destinado a ocupar un lugar señalado en los anales de nuestro país. Después de un sostenido cañoneo iniciado en la madrugada del día 12, el fuerte Sumter, ocupado por las fuerzas federales del mayor Anderson, ha capitulado ante las tropas del Gobierno Confederado.

Desde las primeras horas del viernes, cuando el proyectil disparado desde Fort Johnson describió un arco luminoso sobre las aguas oscuras del puerto, miles de ciudadanos acudieron a los paseos marítimos, a los campanarios, azoteas y embarcaderos para observar el espectáculo. El estruendo de la artillería resonó sin interrupción sobre la bahía, mientras columnas de humo se elevaban desde la fortaleza federal.

Las baterías confederadas, emplazadas en diversos puntos de la rada, mantuvieron un fuego constante y bien dirigido. A lo largo del combate pudieron distinguirse los fogonazos de las piezas emplazadas en Morris Island, Sullivan's Island y otros puntos estratégicos que rodean el fuerte.

Durante la tarde de ayer se observó un incendio en el interior de Sumter. Las llamas y el humo negro que escapaban por encima de los muros suscitaron gran excitación entre los espectadores reunidos en la costa. Poco después comenzaron a circular rumores de que el comandante federal consideraba la rendición.

Finalmente, en el día de hoy, la bandera de las barras y estrellas fue arriada y se acordaron términos honorables para la evacuación de la guarnición.

EL VECINDARIO DE CHARLESTON PRESENCIA EL DUELO ARTILLERO

Raras veces nuestra ciudad ha presentado una escena semejante. Familias enteras ocuparon balcones y terrazas para contemplar las operaciones. Los vapores y embarcaciones menores permanecían detenidos en puntos desde los cuales podía seguirse el desarrollo de la acción.

Las campanas repicaron en distintos momentos y los vítores acompañaron los impactos más visibles sobre la fortaleza. Sin embargo, junto al entusiasmo patriótico pudo percibirse también una cierta gravedad. Muchos ciudadanos comprendían que los disparos intercambiados en el puerto de Charleston constituían un hecho de extraordinaria trascendencia para el destino de los Estados Confederados y de la antigua Unión.

Las damas observaban el combate mediante catalejos; los caballeros comentaban los movimientos de las baterías; los niños corrían por los muelles intentando distinguir las explosiones sobre los muros de ladrillo del fuerte. El duelo artillero fue, para gran parte de la población, un espectáculo sin precedentes.

¿HABRÁ GUERRA ENTRE EL NORTE Y EL SUR?

A pesar de la gravedad de los sucesos, numerosas voces continúan considerando improbable una guerra general entre las secciones del país.

Se argumenta que los estados del Norte, ocupados en sus industrias y comercio, difícilmente consentirán los sacrificios de una campaña prolongada para someter a los estados secesionistas. Otros observadores sostienen que la rendición de Sumter podría conducir a negociaciones que permitan reconocer la independencia de la Confederación sin mayores derramamientos de sangre.

En los círculos políticos de Charleston prevalece la opinión de que el honor de Carolina del Sur ha sido vindicado y que el Gobierno de Washington comprenderá la inutilidad de emplear la fuerza para restaurar la antigua Unión.

No faltan, sin embargo, quienes advierten que la cuestión está lejos de resolverse. La caída de Sumter podría despertar sentimientos de indignación en los estados del Norte y provocar nuevas medidas por parte del presidente Lincoln.

EL ÁNIMO DE LA CIUDAD

Esta noche Charleston celebra una victoria que muchos consideran completa y decisiva. Las calles se hallan animadas; las conversaciones giran exclusivamente en torno a los acontecimientos del puerto; y en numerosas residencias se han desplegado las banderas de la Confederación.

Predomina la convicción de que el Sur ha demostrado su determinación y capacidad militar. Al mismo tiempo, persiste la esperanza de que la acción concluida hoy sea recordada como el episodio final de una controversia política y no como el comienzo de una larga guerra entre pueblos que hasta hace poco compartían una misma bandera.

Sólo el tiempo dirá si el fuego abierto contra Sumter habrá asegurado una paz honorable para el Sur o si, por el contrario, marcará el inicio de una contienda de proporciones todavía imposibles de imaginar.


Nota histórica: sabemos hoy que muchos contemporáneos, tanto en Charleston como en otras ciudades estadounidenses, subestimaron enormemente la posibilidad y la duración de la guerra. Tras la caída de Fort Sumter, la movilización de tropas por parte de Abraham Lincoln y la respuesta de los estados del Sur condujeron rápidamente a la Guerra Civil estadounidense, que duraría cuatro años y causaría cientos de miles de muertos.

miércoles, 24 de junio de 2026

En busca del esquivo antílope saola en las selvas de Laos.

 


Tras la pista del “unicornio asiático”: la búsqueda del esquivo saola en Laos

Adaptación en forma de reportaje de la entrevista realizada por Simon Worrall.

En las remotas montañas Annamitas, una cadena montañosa cubierta por densas selvas que separa Laos y Vietnam, sobrevive —o quizá apenas resiste— uno de los mamíferos más misteriosos del planeta: el saola. Tan raro es este animal que muchos lo conocen como el “unicornio asiático”. Y aunque su existencia está demostrada, ningún científico ha logrado observarlo vivo en libertad.

La historia de su búsqueda llevó al escritor estadounidense William deBuys a internarse en los bosques de Laos en una expedición que acabaría convirtiéndose en mucho más que una aventura naturalista. Su objetivo era encontrar al saola, una especie descubierta por la ciencia apenas en 1992, cuando unos investigadores hallaron en la casa de un cazador unos extraños cuernos largos y rectos que no correspondían a ningún animal conocido. Aquel hallazgo fue considerado uno de los descubrimientos zoológicos más importantes del siglo XX.

Un animal rodeado de misterio

A primera vista, el saola recuerda a un antílope, aunque en realidad pertenece a la familia de los bóvidos, emparentada lejanamente con las vacas salvajes. Su rasgo más llamativo son sus dos cuernos largos, casi paralelos. Cuando el animal gira la cabeza de perfil, ambos parecen fundirse en uno solo, una imagen que explica su apodo de “unicornio asiático”.

Pero no es únicamente su aspecto lo que alimenta la leyenda. Desde su descubrimiento, las observaciones han sido escasísimas. Durante años, la única prueba de que seguía existiendo fueron testimonios de aldeanos y algunas fotografías obtenidas mediante cámaras trampa. Una de las imágenes más importantes fue captada en Laos en 2013, la primera fotografía confirmada de un saola salvaje en casi catorce años.

La expedición

Con más de sesenta años, deBuys decidió unirse a una expedición liderada por el conservacionista Bill Robichaud para recorrer el hábitat del animal. El viaje resultó agotador. Los exploradores avanzaban por senderos apenas visibles, atravesaban ríos sobre troncos caídos y soportaban una humedad sofocante que convertía cada jornada en una prueba física extrema. A ello se sumaban las sanguijuelas, omnipresentes en la selva laosiana, algunas capaces incluso de caer desde los árboles.

A pesar de las dificultades, el grupo nunca llegó a ver al saola. Sin embargo, la experiencia permitió comprender mejor el mundo donde habita esta criatura casi legendaria: un ecosistema único, aislado durante millones de años y hogar de numerosas especies endémicas que no existen en ningún otro lugar de la Tierra.

La amenaza invisible

La mayor amenaza para el saola no procede de los grandes depredadores naturales, sino de los seres humanos. Miles de cazadores colocan trampas de alambre en los bosques de Laos y Vietnam para capturar ciervos, civetas y otros animales destinados al comercio ilegal de fauna silvestre. El saola rara vez es el objetivo directo, pero queda atrapado accidentalmente en esas trampas.

Los conservacionistas consideran que estas redes de lazos metálicos representan el principal peligro para la supervivencia de la especie. Las estimaciones son inciertas, pero algunos expertos creen que podrían quedar apenas unas decenas de ejemplares.

Las huellas de otra guerra

Durante la travesía, deBuys también descubrió otra realidad de Laos: la persistencia de las cicatrices de la guerra de Vietnam. En muchos rincones de la selva aún permanecen cráteres de bombas y restos metálicos. Millones de artefactos explosivos sin detonar continúan dispersos por el país, representando un peligro constante para las comunidades locales.

Aquellos vestigios hicieron reflexionar al escritor sobre una guerra que estuvo a punto de vivir en su juventud y sobre la compleja relación entre la historia humana y la conservación de la naturaleza.

Más importante que encontrarlo

Paradójicamente, la expedición no consiguió su objetivo inicial. El saola nunca apareció. Sin embargo, para deBuys el viaje tuvo un significado más profundo. La búsqueda se transformó en una reflexión sobre la esperanza y la perseverancia frente a causas que parecen perdidas.

Hoy, décadas después de su descubrimiento, el saola sigue siendo uno de los animales más enigmáticos del mundo. Nuevos proyectos de conservación continúan rastreando las montañas de Laos con cámaras, perros especializados y técnicas de ADN ambiental, en un último intento por localizar a los supervivientes de esta especie extraordinaria.

Quizá el verdadero valor de la búsqueda no resida únicamente en encontrar al “unicornio asiático”, sino en recordar que todavía existen rincones de la Tierra capaces de guardar secretos y maravillas que desafían nuestro conocimiento. Como ocurre con toda gran expedición, el hallazgo más importante puede no ser aquello que se busca, sino aquello que se aprende durante el camino. 

martes, 23 de junio de 2026

El nivel socioeconómico de los padres incide en la capacidad de sus hijos para aprender a hablar.

 

El naufragio del palangrero Sudur David (1998).

 


Naufragio en los mares australes: la tragedia de un pesquero sudafricano y el rescate que desafió a la muerte

Por la redacción

En las aguas heladas del océano Austral, cerca de la isla de Georgia del Sur, un viejo barco pesquero sudafricano se enfrentó en 1998 a una tormenta devastadora que acabaría convirtiéndose en una de las peores tragedias de la pesca industrial en la región. Años después, la historia volvió a cobrar relevancia gracias a una entrevista realizada por el periodista Simon Worrall para Book Talk al biólogo marino y superviviente Matt Lewis, autor del libro Last Man Off: A True Story of Disaster and Survival on the Antarctic Seas.

Lewis viajaba a bordo del pesquero Sudur Havid, dedicado a la captura de la valiosa merluza negra o pez de profundidad patagónico (Patagonian toothfish). Lo que debía ser una campaña rutinaria de pesca terminó en desastre cuando el buque, sometido a un fuerte temporal, comenzó a sufrir graves problemas estructurales y finalmente se hundió.

Supervivencia en condiciones extremas

Tras el naufragio, los supervivientes quedaron a la deriva en balsas salvavidas expuestas a temperaturas bajo cero, vientos huracanados y olas gigantes. Lewis relató que muchos hombres sucumbieron a la hipotermia mientras intentaban mantenerse fuera del agua helada. De los ocupantes de una de las balsas, varios murieron antes de que llegara ayuda.

La salvación llegó gracias al pesquero chileno Isla Camila, cuya tripulación localizó a los náufragos durante la noche en medio del temporal. Lewis afirmó que el rescate fue casi milagroso, pues la embarcación encontró la balsa apenas media hora después de llegar a la zona de búsqueda. En homenaje al barco que le salvó la vida, años más tarde llamó Camila a su hija.

Negligencias y responsabilidad

Uno de los aspectos más controvertidos abordados en la entrevista fue la investigación posterior al accidente. Según Lewis, el barco no estaba adecuadamente preparado para afrontar las condiciones extremas del océano Austral. Además, denunció la ausencia de equipos modernos de supervivencia y criticó la decisión de continuar faenando pese a las advertencias sobre los problemas que sufría la embarcación.

La investigación sudafricana atribuyó gran parte de la responsabilidad a los mandos del buque. Lewis sostuvo que la búsqueda de beneficios económicos llevó a ignorar señales de peligro que podrían haber evitado la pérdida de vidas humanas.

La pesca con palangre y sus efectos ambientales

La entrevista también profundizó en las técnicas de pesca empleadas por el pesquero. El sistema utilizado era el palangre (longline fishing), consistente en una línea de varios kilómetros equipada con miles de anzuelos cebados. Según explicó Lewis, cada línea podía llevar alrededor de 14.000 anzuelos con sardinas como cebo.

Este método es especialmente problemático para las aves marinas. Albatros y petreles intentan capturar los cebos mientras la línea se hunde y quedan enganchados, muriendo ahogados. Diversos estudios han confirmado que la pesca con palangre provoca la muerte de miles de aves marinas cada año en aguas del sur de África y del océano Austral.

Además de las aves, el sistema genera capturas accidentales de especies que no tienen valor comercial o que no forman parte de la cuota objetivo, lo que supone una presión adicional sobre los ecosistemas marinos. Para reducir estos impactos, los expertos recomiendan medidas como el calado nocturno de las líneas, el uso de dispositivos espantapájaros y el lastrado de los aparejos para acelerar su hundimiento.

Una lección sobre el mar y la responsabilidad

La experiencia de Matt Lewis constituye tanto un relato de supervivencia extrema como una advertencia sobre los riesgos de ignorar las normas de seguridad y los impactos ambientales de determinadas prácticas pesqueras. Su historia combina el drama humano del naufragio con cuestiones más amplias relacionadas con la gestión sostenible de los recursos marinos y la protección de la fauna oceánica. 

Cine para adultos. Realidad y ficción.

  LOCUTOR: Hoy hablamos sobre cómo algunas personas confunden lo que ven en la pornografía con las relaciones reales. Nos acompaña Marcos, ...