sábado, 27 de junio de 2026

Tracy Dahlby recuerda con añoranza la época dorada de los corresponsales en el extranjero.

 

La época romántica de los corresponsales extranjeros, según Tracy Dahlby

Hubo un tiempo en que ser corresponsal extranjero significaba mucho más que informar desde un país lejano. Era una forma de vida marcada por la aventura, el riesgo y la posibilidad de descubrir historias que cambiarían la manera de entender el mundo. Así lo recuerda Tracy Dahlby, veterano corresponsal en Indonesia y el sudeste asiático, en una entrevista concedida a Simon Worrall para Book Talk.

Dahlby describe aquella etapa como la "época romántica" del periodismo internacional. En aquellos años, los reporteros disponían de tiempo para conocer a fondo los lugares donde trabajaban. Aprendían el idioma, convivían con la población local y recorrían regiones enteras en busca de historias que no aparecían en los comunicados oficiales. Más que cubrir noticias, su misión consistía en comprender la realidad y explicarla a los lectores desde el terreno.

Las vivencias personales eran, en ocasiones, tan extraordinarias como las noticias que debían cubrir. Dahlby recuerda uno de sus viajes en un ferry que recorría las islas de Indonesia, durante el cual descubrió que era el único cristiano entre un grupo de combatientes yihadistas musulmanes. Lejos de reaccionar con hostilidad, aquellos hombres lo acogieron con naturalidad y pasaron horas conversando sobre religión, política y sus respectivas visiones del mundo. Para el periodista, aquella travesía fue una demostración de que la mejor herramienta de un corresponsal no era el equipo técnico, sino la capacidad de escuchar, generar confianza y moverse con respeto en contextos culturalmente muy distintos.

Durante su carrera en Indonesia y otros países del sudeste asiático, Dahlby fue testigo de conflictos políticos, cambios sociales y acontecimientos históricos. Sin embargo, sostiene que las mejores historias no siempre surgían de las guerras o las crisis, sino del contacto cotidiano con personas comunes cuyas experiencias permitían entender mejor una sociedad.

El periodista también lamenta que esa forma de ejercer la profesión haya cambiado profundamente. La reducción de presupuestos, la rapidez con la que hoy circula la información y la presión por publicar de inmediato han disminuido el número de corresponsales permanentes en el extranjero. En muchos casos, los medios dependen de enviados especiales durante breves periodos o de información obtenida a distancia, lo que dificulta ofrecer un contexto amplio y profundo.

Aun así, Dahlby considera que la esencia del periodismo sigue siendo la misma: la curiosidad, la capacidad de escuchar y el compromiso con la verdad. Para él, la tecnología ha facilitado la transmisión de noticias, pero no puede sustituir la experiencia de estar presente en el lugar de los hechos, observar directamente la realidad y ganarse la confianza de quienes la viven.

Su testimonio constituye un homenaje a una generación de corresponsales que recorrieron el mundo con una libreta y una cámara, convencidos de que las mejores historias solo podían encontrarse sobre el terreno. Aunque aquella época romántica haya quedado atrás, Dahlby cree que los valores que la definieron continúan siendo indispensables para el buen periodismo.

Los isleños de Tangier Island podrían convertirse en los primeros refugiados climáticos.

 


Reportaje: Tangier, la isla que el mar está borrando

Por [Nombre del periodista]

En mitad de la bahía de Chesapeake, en la costa este de Estados Unidos, la pequeña isla de Tangier vive con un reloj en cuenta atrás. Sus apenas unos cientos de habitantes contemplan cómo el agua gana terreno año tras año sobre calles, jardines y marismas. Los científicos advierten de que, si la tendencia continúa, la isla podría quedar inhabitable en las próximas décadas, convirtiendo a sus vecinos en algunos de los primeros desplazados por el cambio climático en Estados Unidos.

Sin embargo, para los isleños la historia no es tan sencilla como un titular sobre "refugiados climáticos". Así se desprende de la entrevista realizada por Simon Worrall para Book Talk, en la que conversa con el periodista y escritor Earl Swift, autor de Chesapeake Requiem, tras convivir durante más de un año con la comunidad.

Una isla moldeada por el mar

La vida en Tangier gira completamente en torno al agua. Durante la primavera y el verano, los pescadores capturan cangrejos de caparazón blando, principal motor económico de la isla. En invierno, la actividad cambia a la pesca de ostras. Los horarios no los marca el reloj, sino las mareas y el comportamiento de las especies marinas.

Uno de los protagonistas del libro es James "Ooker" Eskridge, pescador de novena generación y antiguo alcalde de la isla. Como muchos vecinos, conoce cada rincón de Tangier desde la infancia. Hoy señala lugares donde jugaba de niño que ahora se encuentran cientos de metros mar adentro, engullidos por el agua.

El mar avanza, aunque no todos acepten la explicación

La paradoja de Tangier ha despertado el interés internacional. Los habitantes observan diariamente cómo el agua invade patios, caminos y humedales, pero muchos atribuyen el fenómeno principalmente a la erosión causada por el viento y las olas, más que al cambio climático.

Swift explica que ambas cosas están relacionadas. La erosión existe desde hace décadas, pero el aumento del nivel del mar está acelerando el proceso. Además de desgastar la costa, el agua emerge desde el subsuelo durante las mareas altas, inunda terrenos interiores y transforma zonas habitables en marismas. Son efectos característicos del ascenso del nivel del mar asociado al calentamiento global.

Mucho más que perder unas casas

Para los habitantes de Tangier, abandonar la isla supondría perder mucho más que una vivienda. Se trata de una comunidad aislada que ha conservado durante generaciones una identidad propia, una fuerte tradición religiosa y una forma de vida ligada al mar.

Swift destaca que esa conexión con el lugar fue lo que más le impresionó durante su estancia. Afirma que pocas veces había encontrado una comunidad con un sentimiento de pertenencia tan intenso, donde el concepto de "hogar" sigue teniendo un significado profundamente colectivo.

¿Los primeros refugiados climáticos?

La situación de Tangier plantea una cuestión que, según el autor, se repetirá cada vez con más frecuencia en todo el mundo: decidir qué comunidades podrán protegerse frente al avance del mar y cuáles deberán ser abandonadas por falta de recursos económicos o técnicos.

Mientras grandes ciudades costeras disponen de más posibilidades para construir infraestructuras de protección, pequeñas poblaciones como Tangier afrontan un futuro mucho más incierto. La isla se convierte así en un símbolo de un problema global: el desplazamiento de comunidades enteras debido a los efectos del cambio climático.

Tangier representa, en definitiva, el difícil equilibrio entre la conservación de un patrimonio humano y cultural único y la realidad física de un territorio que desaparece lentamente bajo el agua. Su historia anticipa un debate que afectará a muchas otras comunidades costeras en las próximas décadas: cómo proteger a las personas cuando el lugar al que siempre han llamado hogar deja, sencillamente, de existir.

SHUTTER ISLAND y la psiquiatría en 1954. Agujeros de guión psiquiátricos.

 


La entrada a la que te refieres fue escrita por Marc Silver poco después del estreno de Shutter Island. Ya no es fácil encontrarla porque muchos blogs de National Geographic fueron reorganizados o retirados, pero su contenido puede reconstruirse con bastante fidelidad a partir de referencias y del contexto de la época.

viernes, 26 de junio de 2026

Pornografía: lo que nadie cuenta a las chicas adolescentes de esta profesión.

 Título: "Lo que nadie te cuenta"

Personajes:

  • Nora (23 años): actriz veterana de cine para adultos.
  • Claudia (18 años): acaba de cumplir la mayoría de edad y siente curiosidad por entrar en la industria.

Claudia: Siempre veo gente diciendo que el porno es dinero fácil. Unos cuantos vídeos, ganas un dineral y listo.

Nora: Ojalá fuera tan simple. No existe el dinero fácil. Cada euro tiene un coste. Hay jornadas larguísimas, sesiones físicamente agotadoras, viajes constantes, presión por mantener una imagen determinada y una exposición pública que puede perseguirte durante años.

Claudia: Pero pagan bien, ¿no?

Nora: Algunas producciones sí. Otras, no tanto. Además, de lo que cobras salen impuestos, transporte, alojamiento, pruebas médicas periódicas, representantes, maquillaje, vestuario... y el trabajo no es estable. Puedes tener un mes excelente y dos sin apenas ingresos.

Claudia: Nunca había pensado en eso.

Nora: Tampoco se suele hablar del impacto psicológico. Hay gente que lleva bien la fama o las críticas en internet, pero otras personas sufren ansiedad, acoso, dificultades para encontrar otros empleos o para mantener relaciones personales.

Claudia: ¿Y los viajes? Tú estás siempre de un lado para otro.

Nora: Sí. Y eso implica aprender a organizarte. Una cosa muy práctica: si viajas con productos de higiene íntima, no hace falta hacer trucos raros para pasar los controles del aeropuerto.

Claudia: ¿No?

Nora: No. Simplemente sigue las normas. Si llevas líquidos o geles en el equipaje de mano, utiliza envases pequeños dentro de la bolsa transparente permitida. Si necesitas llevar más cantidad, factúralos en la maleta. Si es un producto sanitario o médico con requisitos especiales, consulta antes con la aerolínea o el aeropuerto. Es mucho más sencillo que intentar ocultar cosas.

Claudia: Tiene sentido.

Nora: Viajar ya es bastante estresante como para añadir problemas innecesarios.

Claudia: ¿Y de verdad merece la pena?

Nora: Eso depende de cada persona. Hay quien está satisfecha con su carrera y quien acaba arrepintiéndose. Lo importante es que nadie entre pensando que es un camino rápido hacia el éxito o la riqueza.

Claudia: Escuché hablar de Karen Bach hace tiempo.

Nora: Karen Bach fue una actriz francesa, de Lyon, de clase acomodada. Falleció en enero de 2005 tras tomarse un cóctel de pastillas en casa de unos amigos parisinos después de intentar retirarse de la pornografía y serle negado su lugar fuera de las fantasías masculinas. Las investigaciones concluyeron que su muerte fue consecuencia de un accidente relacionado con un estado de intoxicación, y no se determinó que hubiera intervención de terceros.

Claudia: También me hablaron de una película muy polémica...

Nora: Baise-moi. Una de sus protagonistas fue Karen Bach. La película generó una enorme controversia por su combinación de violencia y sexo explícito. Es de dos chicas marginales que encuentran una respuesta a su alienación matando a los hombres con los que se acuestan en clubes de swingers bastante sórdidos, Es importante no establecer una relación causal entre haber participado en esa película y los problemas personales o el fallecimiento de Karen Bach. Su vida fue mucho más compleja que una sola obra, y no hay pruebas de que esa película fuera la causa de su muerte o de las dificultades que experimentó.

Claudia: Entonces la realidad es bastante diferente de lo que vende internet.

Nora: Muchísimo. Si alguien decide trabajar en la industria, debería hacerlo porque comprende perfectamente en qué consiste, conoce los riesgos, sabe cuáles son sus derechos, exige condiciones de trabajo seguras y tiene un plan para cuidar su salud física, mental y financiera. No porque piense que es dinero fácil.

Claudia: Me alegra haber preguntado antes de sacar conclusiones.

Nora: Esa ya es una buena decisión. Informarse antes de elegir siempre es mejor que descubrir la realidad cuando ya estás dentro.


Cine para adultos. Realidad y ficción.

 LOCUTOR: Hoy hablamos sobre cómo algunas personas confunden lo que ven en la pornografía con las relaciones reales. Nos acompaña Marcos, actor del cine para adultos. También está con nosotros Dani, de 19 años, que ha querido compartir una experiencia.

DANI: Hola. Me da un poco de vergüenza. Hace unos meses intenté hacer con mi novia cosas que había visto en vídeos. Pensaba que era normal. Ella se asustó, me dijo que la estaba tratando fatal y sus padres acabaron prohibiéndome acercarme a ella durante un tiempo. Me siento fatal.

LOCUTOR: Gracias por contarlo. Marcos, ¿qué le dirías?

MARCOS: Lo primero, que hayas llamado ya dice mucho. Estás intentando entender qué pasó. Y quiero decirte algo muy importante: lo que yo hago es una actuación, no un manual sobre cómo comportarse con una pareja.

DANI: Pero parecía que a las actrices les gustaba todo. Y, sinceramente, a veces da la impresión de que solo tienes que parar la mano y ya está, porque todas las chicas están por ti.

MARCOS: Ojalá fuera tan simple, pero no lo es. Esa idea es precisamente una de las más engañosas. En la vida real no basta con “parar la mano” ni con asumir que alguien está disponible porque te mira, sonríe o aparece en una escena. Las personas tienen límites, deseos, dudas y momentos en los que no quieren nada. Y eso hay que preguntarlo y respetarlo siempre.

LOCUTOR: O sea, que no es espontáneo.

MARCOS: En absoluto. Antes de cada escena se habla de los límites, de lo que acepta cada persona y de lo que no. Hay coordinadores, pausas, palabras para detener la grabación y un equipo alrededor. Si alguien dice “no”, se para.

DANI: Yo creía que lo de sujetar del cuello o tirar del pelo era simplemente parte del sexo.

MARCOS: Me alegra que lo preguntes. No. Eso no debe imitarse. Son prácticas que pueden causar daño físico o psicológico si se hacen sin conocimiento, sin consentimiento específico y sin experiencia. Mi consejo es muy sencillo: si lo has visto en una escena, no asumas que es algo que debas hacer en tu vida.

LOCUTOR: Mucha gente imagina ese trabajo como algo siempre excitante.

MARCOS: La realidad suele ser bastante menos glamurosa. Y, además, no tiene nada que ver con esa fantasía de que “todas las chicas están por ti”. Yo comparto muchas de las frustraciones afectivas de los hombres de mi edad. También conozco la soledad de pasar noches enteras en hoteles del extranjero o en hostales cutres, lejos de casa, sin nadie con quien hablar de verdad. Hay mucho cansancio, mucha rutina y bastante más vacío del que la gente imagina.

DANI: Nunca había pensado en eso.

MARCOS: Porque el público solo ve el montaje final. Igual que una película de acción no te enseña los cables, las colchonetas o las tomas falsas.

LOCUTOR: Entonces, si alguien quiere tener una relación sana, ¿qué debería copiar?

MARCOS: La comunicación. Preguntar. Escuchar. Respetar un “no” sin discutir. Y recordar que una pareja no está ahí para reproducir una escena de ficción, sino para construir una experiencia que ambos quieran compartir.

DANI: Creo que ahora entiendo dónde me equivoqué. Intenté parecerme a un personaje, en vez de comportarme como un buen compañero.

MARCOS: Exactamente. Si alguna vez una escena te hace pensar “esto queda espectacular”, recuerda que espectacular no significa recomendable. En la vida real, el respeto siempre es más importante que la imitación.

LOCUTOR: Me parece una buena conclusión. La ficción puede entretener, pero las relaciones reales se basan en el consentimiento, la comunicación y el cuidado mutuo.


LOCUTOR: Antes de despedirnos, Marcos, te he visto pensativo desde que ha llamado Dani. ¿En qué estabas pensando?

MARCOS: En que probablemente no sea el único. Y eso me preocupa.

LOCUTOR: ¿Por qué?

MARCOS: Porque en Internet siguen circulando muchísimas escenas antiguas mías. Algunas tienen un tono muy agresivo, con empujones, movimientos bruscos o una intensidad que, fuera del contexto de un rodaje, puede dar una idea completamente equivocada de cómo son las relaciones sexuales.

LOCUTOR: ¿No puedes pedir que las retiren?

MARCOS: Ojalá fuera tan sencillo. Muchas de esas escenas las produjeron empresas para las que trabajé hace años. Yo aparezco en ellas, pero no soy el propietario de los derechos de autor ni controlo dónde acaban distribuidas. Algunas se han copiado y resubido tantas veces que es casi imposible seguirles la pista.

LOCUTOR: Debe de ser frustrante.

MARCOS: Muchísimo. Porque hoy puedo sentarme aquí y decir claramente que aquello era una interpretación, que había acuerdos previos, que había un equipo de rodaje y que no es un modelo para la vida real. Pero no sé quién verá esas escenas mañana ni cómo las interpretará.

LOCUTOR: ¿Temes que haya más personas que saquen conclusiones equivocadas?

MARCOS: Sí. Casos como el de Dani me hacen pensar que puede haber otras personas que crean que la intensidad o la agresividad son una forma de demostrar deseo. Y eso no es el mensaje que me gustaría transmitir.

LOCUTOR: Si alguien encontrara una de esas escenas, ¿qué te gustaría que recordara?

MARCOS: Que está viendo una obra de ficción para adultos, no un tutorial. Lo importante no es copiar lo que hace un personaje, sino comprender que las relaciones reales requieren comunicación, confianza y consentimiento. Si una conducta puede hacer daño o intimidar a la otra persona, no debería improvisarse ni asumirse como "normal" porque aparezca en un vídeo.

LOCUTOR: En el fondo, la diferencia está entre interpretar un papel y convivir con una persona.

MARCOS: Exacto. Yo interpreto personajes. En mi vida privada jamás asumiría que una pareja quiere algo porque una actriz lo representó en una escena. En las relaciones reales se pregunta, se escucha y se respetan los límites. Esa es la parte que merece la pena imitar.

Grandes éxitos musicales de Xabier Arzalluz.

 


Ficción humorística. Inspirada libremente en personajes públicos. No representa hechos reales.

jueves, 25 de junio de 2026

Jeffrey Epstein y las teorías pseudocientíficas delirantes.

 

Tracy Dahlby recuerda con añoranza la época dorada de los corresponsales en el extranjero.

  La época romántica de los corresponsales extranjeros, según Tracy Dahlby Hubo un tiempo en que ser corresponsal extranjero significaba muc...