sábado, 20 de junio de 2026

¿Por qué los aventureros extremos corren tantos riesgos mortales?

 Creo que has identificado bastante bien el artículo. Aunque no he encontrado el texto completo ni el número exacto, por los elementos que recuerdas encaja perfectamente con un gran reportaje de XL Semanal de 2015 o 2016 dedicado a una pregunta muy concreta: ¿por qué algunas personas buscan actividades que objetivamente pueden costarles la vida?



La muerte de Darío Barrio y el riesgo de los trajes de vuelo

Darío Barrio era conocido por su carrera como cocinero y presentador de televisión, pero también por su pasión por los deportes de aventura. El 6 de junio de 2014 murió durante una exhibición de salto BASE con traje de alas (wingsuit) en el Festival Internacional del Aire de El Yelmo, en Segura de la Sierra (Jaén). Saltó desde un paramotor y, según las investigaciones y testimonios posteriores, una trayectoria incorrecta, un posible cambio de viento o una apertura tardía del paracaídas pudieron contribuir al accidente.

El salto formaba parte de un homenaje a Álvaro Bultó, otro conocido deportista extremo fallecido el año anterior mientras practicaba wingsuit en los Alpes suizos.

En el salto participaban también deportistas experimentados como Armando del Rey, Santi Corella y Dani Román. Las fuentes consultadas confirman que ellos participaron en la exhibición, pero no he encontrado evidencia fiable de que los dos compañeros mencionados por ti fallecieran posteriormente en accidentes similares.

El contexto del wingsuit

Los reportajes de aquella época insistían en que el wingsuit representaba una de las modalidades más peligrosas del vuelo humano. El deportista planea mediante un traje con superficies textiles entre brazos y piernas, alcanzando velocidades superiores a 150 km/h y dejando márgenes de error mínimos. Numerosos practicantes de élite han perdido la vida en esta disciplina.

Jesús Calleja y la cueva Krúbera

Jesús Calleja protagonizó varios reportajes sobre exploración subterránea extrema. La cueva a la que probablemente te refieres es la de Krubera-Voronya Cave, considerada durante años la cueva más profunda conocida del planeta.

Krúbera supera los 2.000 metros de profundidad explorada. Alcanzar sus zonas más hondas exige varios días de descenso, instalación de campamentos subterráneos, progresión por pozos verticales, pasos inundados y temperaturas cercanas a los 2-4 °C. Los espeleólogos permanecen aislados del exterior durante jornadas enteras y deben transportar todo su equipo, comida y material técnico.

Los reportajes sobre Calleja destacaban especialmente:

  • La oscuridad absoluta y permanente.
  • El agotamiento físico producido por jornadas de muchas horas de progresión.
  • La sensación psicológica de encontrarse a más de dos kilómetros bajo tierra.
  • El riesgo de inundaciones repentinas, desprendimientos o problemas médicos lejos de cualquier rescate rápido.
  • La logística necesaria para que una expedición internacional alcance las zonas profundas de la cavidad.

El hilo común de aquellos reportajes

Tanto la historia de Darío Barrio como las aventuras de Jesús Calleja se utilizaban para reflexionar sobre un mismo tema: la atracción humana por los límites. El vuelo con traje de alas y la exploración de simas ultraprofundas representan dos formas opuestas de enfrentarse al riesgo: una en el aire, a gran velocidad; la otra bajo tierra, en un entorno cerrado y hostil. Ambas exigen preparación extrema, experiencia y una aceptación consciente del peligro.

Si recuerdas algún dato más del ejemplar (portada, fecha aproximada, nombre del artículo o alguna fotografía), puedo intentar localizar el número exacto de XL Semanal y reconstruir con mayor precisión el contenido original.

4. La explicación psicológica: el "estado de flujo"

Lo más interesante del reportaje seguramente era la explicación científica.

Muchos aventureros describían una sensación que los psicólogos llaman flow o estado de flujo, concepto desarrollado por Mihaly Csikszentmihalyi.

En ese estado:

  • desaparecen las distracciones;
  • la concentración es absoluta;
  • el tiempo parece alterarse;
  • la persona siente un control total de sí misma.

Los expertos señalaban que no buscan la muerte, sino exactamente lo contrario: una sensación de vida especialmente intensa.

5. La conclusión del reportaje

Si es el artículo que recuerdas, la tesis final era bastante elegante:

Los practicantes de actividades extremas no suelen ser adictos al peligro por sí mismo. Lo que persiguen es una experiencia de plenitud, libertad y concentración que rara vez encuentran en la vida cotidiana.

Por eso el título «¿Por qué lo hacen?» tenía sentido: intentaba explicar que detrás de actividades aparentemente temerarias existe una motivación psicológica compleja y profundamente humana.

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