jueves, 16 de octubre de 2008

Las Juventudes Hitlerianas.



Dos de las principales aportaciones a los horrores de la guerra del siglo XX fue la inclusión entre las tropas de los países totalitaristas de mujeres y niños. Acabo de leer un artículo del historiador Xabier Lacosta sobre el tema de los orígenes del concepto de los niños- soldado.
Los nazis hicieron esto a través de las Juventudes Hitlerianas. Al principio estos niños recigían chatarra para las industrias de la Junta de Armamento, pero más tarde lucharon en la batalla de Normandía o se ocuparon de la lucha antiaerea.
En 1933 los nazis ganan las últimas elecciones en 12 años. Uno de los hombres fuertes de las SA, Schirach, ordena que solamente sean legales las asociaciones juveniles del partido. Casi todas estas instituciones se basan en el escultismo, como los boy scaut.
Entre el adoctrinamiento memorístico que reciben, los jóvenes reciben la orden de participar en la noche de los cristales rotos (1938) y sabotear los estrenos de películas como "Silencio en el frente occidental", basado en la novela de Erich María Remarche. Son niños los que sueltan ratones blancos durante las funciones.
Una sociedad machista como la nazi creó la sección femenina de las SS, la BDM. Las chicas trabajaron en las lebechborn como niñeras de guardería, y como enfermeras. Esto seguía la consigna de la triple K. - niños, cocina e iglesia-.
En 1940 se cierran las escuelas por temor a los bombardeos y se envía a los niños a las escuelas especiales de las SS, donde los padres apenas pueden visitarlos. Allí pasan sus días entre clases de táctica militar, marchas, instrucción y deporte, mucho deporte.
En 1944 por fin se piede a las Juventudes Hitlerianas que combatan. Un joven Gunther Grass se hace cargo de una batería antiaérea. Los obuses estan equipados con altímetros que explotan a 1600 metros llevándose por delante todo lo que haya a 150 metros. La mortalidad de los pilotos aliados es altísima. Los muchachos se entregan a esto porque no es una violencia directa.
Las divisiones estáticas parten para Francia. Participan en varias matanzas como la del ferrocarril, entre las que mueren 86 franceses, simplemente por encontrarse cerca de las vías tras un atentado de la Resistencia.
Destaca en combate la labor de la 719 División Estática, que hizo frente a los soldados norteamericanos 8 horas en la playa Omaha. Solía tener una foto de unos prisioneros de esta unidad. Dos muchachos y un reservista de 60 años. Por un tiempo tuve la delirante idea de que a esos muchacho se les debía hacer un monumento cerca de Omaha Beach. Las divisiones estáticas perdieron el 60 por ciento de sus miembros.
Los niños no tienen miedo. Ven la guerra como una aventura. Se les puede convencer de lo que sea. En aquellos tiempos el propagandismo era un arma nueva y eficaz. ¿Quién sabe lo que hubiera pasado de haber dispuesta la elite nazi de estudios de televisión?
Al final de la guerra, paradojicamente, fueron las habilidades de los niños educados en las Napola, las escuelas de las SS, las que propiciaron una parte del llamado milagro alemán. Estos muchachos estaban acostumbrados a comer raciones escasas, a buscar recursos donde aparentemente no los había y pasar privaciones. Se adaptaron. Como no habían estudiado mientras estaban luchando en Normandía o derribando bombarderos muchos tuvieron que inscribirse en primaria.
Y los niños volvieron a ser niños....

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