martes, 1 de junio de 2021

Confinamiento: el psicópata que siempre insiste en salir a la calle.

 Aparecido en la web del suplemento dominical XL Semanal del 24 de marzo de 2020.


¿Por qué alunas personas siguen ignarando las restricciones de la pandemia? O curía en todos los barrios, entre todas las clases sociales y enpersonas con todos los grados de formación. Por lo visto, na había posgrado universitario que librara a muchos del egoísmo, el negacionismo y la falta de empatía. O, directamente, de la psicopatía.

En marzo de 2020 estábamos preocupados por el avance de la pandemia y el alto número de muertos, sobre todo entre las personas mayores. Por esas fechas a 8,9 de cada 10 españoles les importaba que una persona cercana o un familiar resultara contagiado del coronavirus. Lo llamativo eran los incidentes con personas que seguían sin asumir que las nuevas circunstancias les exigían un penoso sacrificio como el de no salir a la calle.

"El egoísmo y el negacionismo eran el motor de las personas que todavía insistían en salir a la calle durante el confinamiento- dice Guillermo Fouce, profesor de Psicología Social de la Universidad Complutense de Madrid.- Había todavía quien decía que se axageraba la gravedad de la sitaciónm o que todo era fruto de una conspiración. Algunos trataban de coger un avión y plantarse en un país donde las restricciones sanitarias fuesen más benignas. La mayoría de estas personas pensaban que no se podían contagiar ellos mismos, y por esta razón eran incapaces de ponerse en el lugar de las personas que tampoco habían hecho nada por enfermar pero que, de hecho, estaban en una UCI.

"La psicopatía es un transtorno que consiste en negar las emociones y las necesidades de los demás, rompiendo con las normas de convivencia colectivas. La norma social aceptada en marzo de 2020 era no salgas a la calle, no para no enfermar tú, que también, sino por el bien colectivo. Pero estos personajes incluso aprovechaban que había autorización para pasear a las mascotas para salir a la calle... con perros alquilados o con perros de peluche", decía Guillermo Fouce en 2020.

Incluso los negacionistas más acérrimos recurrían a los memes más dudosos de Internet y las redes sociales para justificar su presencia en las calles ante los que les veían pasar desde los balcones y les recriminaban o las fuerzas de seguridad del Estado. Podría pensarse que esto era cosa de los más jóvenes, pero se encontró personas de la tercera edad en las calles diciendo que de algo se tenía que morir. Si les hubiesen obligado a ponerse un EPI y a visitar una Unidad de Cuidados Intensivos y ver la lucha por respirar de personas mayores con coronavirus y síntomas de neumonía posiblemente se les habría caído la cara de vergúenza.

"Las recriminaciones de los ciudadanos desde los balcones y las fuertes multas resultan la medicina perfecta para estas personas", decía Fouce.

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