La persecución de brujas en la actualidad: África y Arabia Saudí
Aunque suele verse como un fenómeno “medieval”, las acusaciones de brujería siguen existiendo hoy. En muchos lugares son una realidad social contemporánea ligada a:
- pobreza,
- crisis sanitarias,
- conflictos familiares,
- cambios económicos,
- y tensiones culturales.
Aquí el enfoque etnográfico es clave: no se trata simplemente de “superstición”, sino de sistemas culturales complejos donde la brujería funciona como explicación social del infortunio.
África: la brujería como lenguaje del conflicto social
En varios países africanos las acusaciones de brujería siguen provocando:
- expulsiones,
- linchamientos,
- asesinatos,
- y desplazamientos comunitarios.
Especialmente en:
- Ghana,
- Nigeria,
- Tanzania,
- República Democrática del Congo,
- Sudáfrica,
- Angola.
Dimensión etnográfica
Muchos antropólogos explican que la brujería:
- ayuda a interpretar desgracias difíciles,
- personaliza la mala suerte,
- y canaliza tensiones sociales.
Por ejemplo:
- una muerte inesperada,
- infertilidad,
- desempleo,
- o enfermedad,
pueden atribuirse a una acción espiritual maligna.
La acusación suele dirigirse contra personas vulnerables:
- ancianas,
- viudas,
- niños,
- personas con discapacidad,
- o individuos marginales.
Los “campos de brujas” en Ghana
En Ghana han existido poblados-refugio para mujeres acusadas de brujería. Muchas huyen tras amenazas o agresiones.
Desde fuera pueden parecer simples espacios de exclusión, pero etnográficamente son más ambiguos:
- funcionan también como redes de supervivencia,
- protección mutua,
- y reorganización social femenina.
Niños acusados de brujería
En partes de Nigeria o Congo algunos menores son acusados de provocar:
- enfermedades,
- ruina económica,
- o muertes familiares.
A veces intervienen:
- iglesias pentecostales extremas,
- exorcismos,
- o economías religiosas basadas en liberar “espíritus malignos”.
Esto suele intensificarse en contextos urbanos precarios donde las estructuras familiares tradicionales se han debilitado.
Arabia Saudí: brujería y control religioso
En Arabia Saudí la brujería (sihr) ha sido considerada delito bajo interpretaciones rigoristas de la ley islámica.
¿Qué se considera brujería?
Las acusaciones pueden incluir:
- amuletos,
- adivinación,
- astrología,
- invocaciones espirituales,
- o rituales populares.
En algunos casos hubo condenas severas e incluso ejecuciones en décadas recientes.
Dimensión antropológica
Aquí la cuestión no es solo religiosa:
la acusación de brujería también funciona como mecanismo de:
- control moral,
- vigilancia social,
- y delimitación de prácticas religiosas legítimas.
Muchos rituales populares —especialmente ligados a mujeres, curanderismo o religiosidad informal— quedan bajo sospecha.
Modernidad y persistencia
Lo interesante etnográficamente es que estas creencias coexisten con:
- urbanización avanzada,
- tecnología,
- redes sociales,
- y estados modernos.
La modernización no elimina automáticamente las cosmologías mágicas; muchas veces las transforma.
Una idea clave: la brujería habla más de la sociedad que de la magia
Históricamente, las persecuciones por brujería suelen aparecer cuando una sociedad atraviesa:
- ansiedad colectiva,
- crisis económicas,
- cambios culturales,
- o conflictos de poder.
Las “brujas” terminan convirtiéndose en:
- chivos expiatorios,
- figuras de transgresión,
- o símbolos del miedo social.
Por eso Salem, Zugarramurdi o las persecuciones actuales son tan distintos entre sí… y al mismo tiempo tan parecidos.
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