Deskumbró a los 23 años con NADA (1945), su primera novela,una obra valiente y rompedora. Luego vino el silencio, la enfermedad ( tuvo Síndrome de Mesulam), la lucha... Cuando se cumplirán 100 años del nacimiento de Carmen Laforet, su hijo, el también escritor Agustón Cerzales Laforet desveló a XL SEMANAL como era una de las grandes autoras españoles de mediados del siglo XX, con muchos tesoros aún por descubrir.
En 1945, Carmen Laforet ganaba la primera edición del Premio Nadal como miembro de una primera generación de autores que dejaban atrás el espectáculo de una España de cartillas de racionamiento y catecismos revolucionarios o reaccionarios. Agustín Cerezales, junto con sus hermanas, Cristina y Silvia también son escritores. Agustís se ha pasado meses revolviendo los papeles de su madre muerta en 2014.
En la casa familiar nunca se desvalijan los cajones con los documentos personales de los demás familiares, explica Agustín al megazine dominical. Ahora ha tenido que leer apuntes, borradores, anotaciones.
Agustín recuerda que él y su hermano Manuel pasaron una tarde, tras la muerte de la escritora, en la que no podían parar de reír mientras la recordaban. Porque según él, Carmen tenía un gran sentido del humor y de la propia fragilidad. Un humor nada ofensivo, "sagaz y tierno a la vez". La escritora amaba la vida de una forma "contagiosa, rebelde y franca". Había sobrevivido a la muerte de su madre, a la mala relación con su madrastra, al desastre que supuso para los intelectuales españoles la Guerra Civil Española y las carencias de la posguerra, esa posquerra que es telón de fondo de su novela NADA. Y sufrió en su madurez y vejez con una enfermedad neuronal, que ningún médico de la época podía diagnosticarle ni paliar la degeneración
Como muchos escritores posteriores creía que su obra era muy inferior a lo que podía proporcionar a sus lectores, que algo se perdía por el camino. Todas sus novelas le costaron a Laforet grandes esfuerzos. Escribía, rompía, y volvía a trabajar sobre la misma idea,y sólo cuando sentía que "el río de la vida fluía libremente por sus páginas" daba por concluído el trabajo. En 1963 escribe LA INSOLACIÓN, luego publica la segunda parte de la trilogía TRES PASOS FUERA DEL TIEMPO, y anuncia la tercera novela, que se suponía muy avanzada. Pero entonces se encontró con más problemas de creatividad de los habituales.
Carmen Lafores escribía artículos. En 1965 viajó a Estados Unidos, y basándose en su diario, mandó a sus editores españoles reportajes que más tarde tomarían la forma de un libro. Pero la novela se le resistía. Lo que en 1963 parecía normal para cualquier escritor en 1970 ya era un problema grave. Carmen tenía graves dificultades para expresarse por escrito. Ella lo llamaba "grafofobia" Cuando termina la novela se la envía a su editor, pero luego empieza a hacer correcciones que deja interrumpidas a la mitad de la obra. Esas galeradas son la novela que se publicó en 2004 y que Carmen Laforet no vio terminada.
Respecto a la merma de las capacidades intelectivas de Carmen Laforet, a sus dificultados para hablar en los últimos años y de expresarse por escrito al principio, se pensó que en principio se trataba alzheimer pero el neurólogo Antonio Gil-Nogal apuesta más por el Síndrome de Mesulam, que afecta al lóbulo frontal izquierdo.
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