Los niños hospitalizados con cáncer suelen sentir miedo por las operaciones y las consecuencias de la quimioterapia. Ayer estaban jugando a la pelota o a la cuerda en el patio del colegio, y hoy se encuentran en una fría haitación de hospital, entre médicos y padres que hacen lo que pueden. Para luchar contra esta situación Valle Sallés trabaja como vicepresidenta en la fundación Juegaterapia que trata de paliar los efectos nocivos de estar hispitalizado en una planta oncológica a traves del juego y la diversión. El lema de la Fundación es "La quimio jugando se pasa volando".
En la primavera de 2010 Mónica Esteban recuperó una consola Play Station de un cajón con el fin de dársela a un niño que estaba recibiendo tratamiento de quimioterapia en un hospital. El niño se alegró por el obsequio e hizo frente a todas las pruebas con una sonrisa perenne. Mónica quizo hacer más cosas para ayudar a más niños. Cuando llegó a su oficina pidióa sus compañeros de trabajo más consolas olvidadas a cambio de cafés. Y entre todos decidieron fundar Juegaterapia, recuerda Valle Sallés.
Juegaterapia convirtió los hospitales pediatricos de toda España en lugares lúdicos donde los niños podían vivir sus fantasías de ser princesas, piratas y superhéroes en las azoteas de los hospitales. Un estudio científico realizado en una de esas plantas oncológicas dicesn que los niños que están recibiendo quimioterapia, sufrían un 14 por ciento menos de dolor y precisaban un 20 por ciento menos de morfina. Incluso se activaba su sistema parapsimpático un 14 por ciento. Este conjunto de órganos es el responsable de la curación del cáncer.
Los voluntarios de Juegaterapia han hecho popular un muñeco sin pelo, el Baby Pelón, un emotivo homenaje a los niños que sufren los efectos secundarios de la quimioterapia. Valle, le presidenta de la fundación, dice de ellos: "Son los muñecos más bomitos del mundo, aunque no tengan pelo. También quería mos sensilizar a otros niños y a los adultos que les compran juguetes a sus hijos sobre un tema tan delicado. Hemos vendido millón y medio de muñecos pelones y se han convertido en un símbolo contra el cáncer".
Este dedicación a los niños enfermos se ve compensada por el afecto que muestran por sus benefactores de la Fundación Juegaterapia. "Un día vino por nuestras oficinas mi amigo Juan María y me dijo:"Valle, como me haces muchos regalos, yo te quiero regalar algo también": Me regaló un unicornio de peluche y ahora es una de mis propiedades más valiosas".
Cantantes como Alejandro Sanz, presentadoras de televisión como Sara Carbonero o actrices como Mónica Cruz son un altavoz para este grupo de voluntarios que mejoran la calidad de vida de los niños en las plantas oncológicas en concreto y en las pediátricas en general.
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