Muy amiga de Hitler, esposa de un líder fascista y prima del primer ministro británico. Winston Churchill la encarceló pero más tarde la liberó en medio de un gran escándalo. Ahora se publican en español sus memorias, donde desvela su propia versión de la historia.
En la novela de Ken Follett NOCHE SOBRE LAS AGUAS, el padre de la protagonista, Margaret Oxenford, es un fascista británico al que las autoridades han dado un ultimatúm. O abandona Gran Bretaña y se va a un lugar donde no pueda causar daños o se atiene a las consecuencias. En otra novela, EL INVIERNO DEL MUNDO, del mismo autor, se muestra como fueron las gentes sencillas de izquierdas las que se enfrentaron durante la llamada "batalla de la calle Cable" con los fascista de Gerald Mosley, casaso con Diana Mitford, la prima de Winston Churchill, y despliegan su intentona de tomar el poder imitando la marcha sobre Roma de 1919 de Benito Mussolini.
Así que, en efecto, hubo nazis británicos en los albores de la Segunda Guerra Mundial. En 1934 había unos 40.000. La mayoría de ellos pertenecián a familias aristocráticas y de la alta burguesía.
Gerald Mosley funda en 1932 la Unión Británica de Fascistas y añade al nombre de su grupo "y Nacionalsocialistas" en 1936. En 1940, con los bombarderos alemanes machacando las ciudades inglesas, Churchill ilegalizó la formación politica y encarcelo a casi todos los miembros de tal grupo para que no actuasen como espías y saboteadores. Una de las encaerladas fue la snob Diana Mitford.
Acaba de publicarse UNA VIDA DE CONTRASTES, unas memorias publicadas por Diana en 1967. En ellas cuenta que no supo hasta muy avanzado su matrimonio que su primer esposo, el heredero de Cervezas Guinnes era extremadamente rico. Tenía una inmensa finca en Irlanda pero la luna de miel fue en una cabaña rústica en un lugar aislado de la finca. Grosvenor Place, la mansión de sus suegros, era un palacete con puertas góticas de piedra, vajilla de peltre y ventanas emplomadas donde se celebraban cenas para mas de cien invitados. Pero esto a Diana Mitford le parecía de lo más normal.
Más tarde se Diana inició una relación sentimenta con Gerald Mosley, el líder de los fascistas británicos, aun cuando ambos estaban casados. Ella quedó deslumbrada por aquel carismático líder, 13 años mayor que ella, y dejó a su marido, Bryan Guinnes para mudarse con sus dos hijos pequeños cerca de su nuevo interés romántico. "Expliqué a mis padres que como Gerald nunca le había sido fiel, a su mujer no le importaría", escriabe Diana en sus memorias UNA VIDA DE CONTRASTES acerca del escándalo que se armó.
Gerald y Diana se casan en 1936 en el salón de su amiga alemana Magda Goebbles en presencia de cuatro testigos. Dos colaboradores de Gerald, la hermana de Diana, Unity, y el propio Hitler. El Fuhrer le regala a la pareja un retrato suyo que presidirá el salón familiar de Diana hasta bien entrados los años concuenta.
En 1940 el matrimonio es encarcelado gracias a la aplicación de la Norma 18B, que permite encarcelar sin juicio a los sospechosos de sabotaje o connivencia con agentes enemigos.
En sus memorias Diana habla de su antisemitismo, Según ella, los judíos invadieron una Alemania empobrecida y trataron de medrar a costa de los trabajadores alemanes, solo que los que hicieron fortuna abandonaron a su suerte a los menos afortunados. También dice que las muertes provocadas por el Holocausto o la Noche de los Cuchillos Largos de 1938 no son nada en comparación con las muertes producidas por una sola purga de Stalin.
También habla de sus encuentros con Hitler, con el que su hermana Unity mantenía una relación a expensas de la incipiente con Eva Braun.. "Unas veces veíamos una película;otras charlábamos sin más en la Cancillería", cuenta.
Diana Mitford está presente en las Olimpiadas de 1936 desde un palco especial, asiste a las veladas musicales organizadas por Winifred Wagner y cuando regresa a Inglaterra, Churchill la interroga sobre lo hablado en las reuniones privadas de su marido con Hitler.
En 1940 ella es encarcelada durante 18 meses en la cárcel de Holloway. Como es madre reciente tiene que sacarse la leche en su celda, pero por lo demás, las fascistas británicas gozan de algunos lujos como visitas de familiares dos veces al mes y un gramófono bien surtido de discos.
Su hermano Tom- a pesar de sus simpatías hacia los alemanes- se alista en el ejército. Unity, incapaz de aceptar el final de su relación con Hitler - el triunfo de Eva Braun- y la declaración de guerra de Gran Bretaña, se pega un tiro.
Al cabo de 18 meses, durante una visita de Tom, Diana le pide que hable con el primo Winston para que se le dé un trato especial, o que al menos se le permita estar encarcelada con su marido. Churchill sortea la burocracia y traslada al matrimonio Mosley al Bloque de Detención Preventiva, una casita en los terrenos de la prisión que comparten con otra pareja.
Allí leen poesía, cultivan flores y verduras y reciben la visita de sus hijos. Más adelante el alcaide permite que los niños duerman en el Bloque dos noches a la semana. En 1943 Churchill mueve los hilos para que se sustituya ese tato preferencial por otro mejor de arresto domiciliario y poco después los excarcela por completo aduciendo la mala salud de Gerald Mosley.
Durante los años posteriores a la guerra los Mosley recorrieron Francia y España. En Francia se entrevistaron con el antiguo rey Eduardo VIII y su esposa Wallis Simpson en el Moulin de las Tuillerie. En España fueron huéspedes del ministro de Exteriores Serrano Suñer "y su encantadora esposa".
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