martes, 1 de diciembre de 2009

Mengele estuvo aquí. (Puede que no)


1979. Simón Wiesenthal, el famoso cazador de criminales de guerra nazis, no se lo podía creer. El premio gordo se le había escapado de entre los dedos para siempre. Josef Mengele, un sádico médico alemán obsesionado con los gemelos, había aparecido en la playa de Copacabana, muerto de un derrame cerebral.

Mengele era ligeramente cojo, por lo que no podía ser movilizado para entrar en combate. No obstante, puso sus conocimientos sobre fertilidad femenina y medicina al servicio de la causa del Tercer Reich. Mató miles de prisioneros judíos y polacos en el campo de Autchwitz mientras buscaba la mejor manera de aumentar la población aria. Al igual que Rascher, otro médico nazi, y su teoría del calor corporal, sus experimentos no eran otra cosa más que refinados métodos de tortura disfrazados de ciencia.

Ahora, el historiador argentino Jorge Camarasa expone en un libro la idea de que Mengele, amigo personal del presidente Perón, puede estar detrás de la ingente cantidad de niños rubios nacidos en la población brasileña de Cândido Godoy. Los vecinos de más edad hablan de un médico alemán que a finales de los años 50 ofrecía a las mujeres embarazadas de la localidad una mezcla de drogas y hormonas. Camarasa asegura que cuando se le enseñaba a los vecinos una fotografía de Mengele vestido con uniforme de las SS, decían: "Es él. Sólo que más joven".

Los vecinos de la localidad reales están hartos de tanto folclore morboso. Han decidido encargar a unos genetistas un estudio para averiguar por qué les han caído del cielo tantos gemelos rubios no idénticos. Los genetistas han echado mano de las actas de bautismo. Sorpresa. Los primeros gemelos no idénticos nacieron en 1927. Por entonces, el Partido Nacionalsocialista todavía no estaba consolidado en el poder.
"Para conseguir el milagro de los gemelos de Cândido Godoy harían falta unos conocimientos de genética y un material científico como los secuenciadores que no estaban disponibles en 1960. Por aquella época, Watson y Crick acababan de descubrir la doble hélice, en dura competencia con Linus Pauling y Rosalind Franklin. ¿Cómo podía un médico clandestino operar en una población con tanta precariedad de medios y conseguir tales resultados?", dice Gary Steinman, un experto de un hospital judío de los Estados Unidos.
La clave podría estar en la población de San Pedro Linha, a 10 kilómetros de Cândido Godoy. La población fue fundada por unas escasas familias de inmigrantes germánicos a principios del siglo XX. Si una población se instala en un lugar y permanece aislada durante un par de generaciones las particularidades genéticas de la piscina genética se retransmiten. A esto se le llama el efecto fundador.

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