domingo, 4 de septiembre de 2011

La última superviviente de las Torres Gemelas.



Genelle Guzman fue la última superviviente rescatada de las ruinas de las Torres Gemelas. Como ya se celebra el nuevo aniversario he creído necesario traer a este rincón esta historia. Fue una de las 14.154 personas que se encontraban trabajando o de visita laboral en el interior de los edificios 1 y 2 del World Trade Center.




Al producirse ambos desplomes pocos sobreviveron de cuantos quedaban en el interior. Hubo muy pocos heridos. Una escasa media docena de personas, entre ellas Genelle Guzman, fueron rescatadas de las ruinas con vida.




Este mes de agosto ha aparecido en las librerías norteamericanas "Un ángel en los escombros", que da forma a su dantesca experiencia.









"He escrito el libro porque quería compartir con el mundo mi transformación. Soy una persona totalmente diferente. Antes sólo pensaba en divertirme, en ir de fiesta, pero la estancia entre los escombros cambió mi vida, encontré a Dios en el desastre. Ahora entiendo a mi madre cuando intentaba enseñarme el verdadero compromiso. Supe que no quería seguir siendo la misma Genelle."




Genelle consiguió un puesto a principios de 2001 con trampas en la Autoridad Portuaria de Nueva York. Su visa o premiso de residencia había caducado. Era una indocumentada.




La madrugada del 11 de septiembre de 2001 un grupo de 19 terroristas islámicos secuestró cuatro aparatos comerciales y causó 3200 víctimas mortales. Los objetivos eran las Torres Gemelas, sede del poder económico de los Estados Unidos, el Pentágono, donde se reunen la Junta de Jefes del Estado Mayor, y la Casa Blanca, o en su defecto, el Capitolio de Washington DC. El United 93 no alcanzó su objetivo gracias a la determinación de su valiente pasaje, que se rebeló contra los secuestradores y consiguieron que el vuelo se estrellase en un descampado de Pensylvania.




Genelle estaba empleada en la planta 64 de la Torre 1 cuando se estrelló el primer avión. Sintió el impacto desde la cafetería de la planta 46, aunque no se alarmó. Procedía de un país donde los terremotos son frecuentes. No sabía hasta qué punto Nueva York y la costa Este son zonas sísmicas pero no le preocupó demasiado.




Más tarde escuchó rumores de que un avión se había estrellado contra su rascacielos. Pensó que se trataba seguramente de una avioneta. Miró por la ventana y vió papeles y personas, algunas en llamas, cayendo en picado hacia el suelo desde los pisos superiores, por encima de donde el avión comercial había explotado.




Los rumores sobre muertos en los pisos superiores, personas atrapadas y la explosión del tanque de combustible del segundo avión en la torre 2 o del Sur la hicieron temerse lo peor.




"Los políticos dicen que Al Qaeda usó los aviones como misiles baratos. No es del todo cierto. La estructura de los rascacielos también contribuyó mucho al elevado número de victimas".




Cuando la torre se desplomó se sintió atrapada entre dos vigas. A Genelle le dolía atrozmente el cuerpo pero no perdió en ningún momento la consciencia. Alguíen pedía socorro en algúna parte. Hasta que se calló. Genelle tardaría 72 horas en escuchar las radios de los cuerpos policiales y de los equipos de rescate. Fue el día más largo de su vida, en una agónica duermevela.




Genelle sintió deseos de tener una familia y le pidió a Dios una segunda oportunidad. Un tal Paul le dijo que la tendría y que vendrían a buscarla. Cuando los equipos de desescombro quitaron las vigas y la sacaron de las ruinas de lo que había sido su despacho de la Seguridad Portuaria, Genelle preguntó si Paul había sobrevivido. Un policía le contestó, azorado, que en la lista de desaparecidos de su planta y de las contiguas no existía constancia de ningún Paul.
"Me pregunto todos los días por qué Dios elegió salvarme a mí en lugar de mis compañeras, por qué fuí la última en salir con vida del edificio. Tengo dos hijos y un marido estupendos. Descubrí a Dios. Un periodista me preguntó una vez si odiaba a Osama Ben Laden y a Muhammad Hatta por lo que hicieron, pero no los odio. No habría sido la Genelle actual sin ellos. Prefieron construir mi futuro sobre el amor en lugar de con el odio".

1 comentario:

  1. bella mujer:

    Te admiro porque hallas sobrevivido a semejante ataque terrorista y sigas adelante con tu vida. eres un ejemplo, espero poder adquirir tu libro.
    saludos

    Rodolfo

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