sábado, 17 de enero de 2015

Charles Dickens no era nutricionista.

Pongo esta perogrullada a causa de unas acotaciones sobre la pitanza en los orfanatos de la Inglaterra victoriana del cronista y novelista inglés. Dickens dice que su personaje,Oliver Twist, comía "tres raciones pequeñas de gachas diarias, una cebolla a la semana, y los domingos un panecillo". Estaba lleno de buenas intenciones este Dickens. Quería obligar a los reformadores sociales a actuar. Pero con esta dieta, el responsable del orfanato hubiera sido colgado en Tyburn, por asesinato colectivo. Los huérfamos sufrirían anemia, escorbuto y carencia de vitaminas.
Los orfanatos ingleses procuraban que los niños consumieran 1,75 litros de gachas al día, y les proveían de abundante carne de cordero y ternera, según un libro de cuentas de un supervisor referente al año 1843. Los nutricionistas actuales habrían aprobado estas menús.
"El problema es que los niños de 9 años victorianos eran más activos y realizaban un mayor desgaste físico que los del siglo XXI, así que no sabemos si esta alimentación era la más apropiada", me confiesa un pediatra.

PARA VER:
La versión de la novela de 2005, adaptada por Roma Polansky:
https://www.youtube.com/watch?v=XSX5cPL0oZs 

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