martes, 17 de febrero de 2015

La polémica de las doulas.

El Consejo General de Enfermería ha redactado un informe donde acusa a las doulas, unas profesionales que auxilian a las madres antes, durante y los primeros meses tras el parto de intrusismo profesional. Se ha hablado de que algunas recomiendan prácticas como que el lactante conserve el cordón umbilical 10 días tras el parto, a pesar de que éste se empiece a pudrir, de expulsar a los padres del paritorio y lo más escandaloso, de recomendar encapsular la placenta años y años en un lugar frío y consumirla llegada la menopausia (!).
Las 547 doulas españolas se han defendido. Dicen que son conscientes de que no son especialistas del ramo sanitario, por lo que esta lista de prácticas resumen todo lo que una doula no debe hacer. Pero como la profesión no está regulada legalmente estas cosas pueden suceder.
Una madre de unos 30 años -la llamaremos Susana- me explicó su relación con una doula con estas palabras. "La doula es una asistencia psicológica durante al parto. Llega allí donde las obligaciones de las matronas no llegan. Se hizo cargo de mis hijos anteriores durante mi ingreso hospitalario. Durante el parto me pasó una manta para mitigar el frío y se ocupó de que estuviese cómoda. Y cuando todo terminó me preparó un zumo de naranja y había planchado la ropita del bebé".
Los horarios de una doula oscilan entre los 500 y los 1200 euros. El perfil de las mujeres es variado: hay profesoras de yoga, antropólogas, sociólogas, etc... Entre las profesionales del ramo sanitario sólo hay 5 que actúen como doulas: cuatro enfermeras y una matrona.

Una nota histórica:

"Doula" es una expresión del griego clásico para referirse despectivamente a las esclavas. En la antigüedad las esclavas y las libertas se ocupaban de atender a las mujeres durante los partos, y a veces, pese a los medios económicos, el desenlace era fatal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario